lunes, agosto 24, 2015

MODEL BY DAY (1993)

¿Cómo combate uno la fiebre de los superhéroes? ¿Se sucumbe ante la convertida en factoría de chorizos cinematográficos? ¿O volteamos hacia atrás por que el mañana no pinta más prometedor de cualquier manera?



1993, cuatro años después del revolucionario Batman de Tim Burton y a dos de que Famke Janssen comenzara a obtener su relativa notoriedad como femme fatale en el GoldenEye del 007 y Jean Grey con los X-Men, podemos encontrar Model By Day (Dir. Christian Duguay). Modelo por día, heroína por la noche. Basada en la historieta erótica de Kevin J. Taylor; adaptada para la movie por Jeph Loeb, conocido escritor y productor de varias propiedades de DC y Marvel tanto en el comic como en la pantalla.

La película empieza con un build-up fallido pues todos sabemos que Lex, la joven pelinegra que el director insiste en mostrarnos solamente su cuerpo y de espaldas, es la modelo Neerlandesa recién convertida en actriz (primer rol en las motion pictures) Famke Janssen. A la larga parece ser una decisión consciente, no solo explicaré la razón más adelante, sino porque una vez que la película decide revelar la profesión de la chica, es aquella de fashion model, posando para una sesión de fotos con temática Egipcia (¿o se suponía teníamos que creer era Egipto real?). Es cinema directo a video, pues. En otro lado del mundo, Jae (Traci Lind) es víctima de un crimen. Violentada, asaltada, despojada de un lujoso automóvil amarillo con placas que leen: XXX LEX.

La modelo abandona la sesión a medias para volar hacia Jae, su roomate, ahora internada en el hospital. Jae no solo tiene que enfrentar a Lex por haber perdido su coche (la matricula, ¿recuerdan?) sino con una belleza comprometida pues ahora, por alguna extraña razón, debe vestir un parche sobre el ojo derecho. Es una modelo también y los looks son su negocio.



El primer indicio del carácter de Lex comienza en esta escena así como en el par consiguiente. A ella no le interesa lo material, un carro más, un carro menos, su verdadero interés está en la amistad y seguridad de Jae, mientras le promete hará lo posible por restaurar todo correctamente. Antes, hace una visita a un par de personajes de su pasado en un dojo de karate: Master Chang, quien le recuerda el kung-fu no es una herramienta para utilizarse en vendettas personales y la instructora de artes marciales solo para mujeres, Shannon (interpretada por la homónima Shannon Tweed, reina de la erótica softcore noventera).

Lex es representada por un agencia de modelos que maneja Mercedes (Sean Young. Si, la misma de Dune y Blade Runner). A través de la agencia es que ha logrado hacer la portada de prestigiosas revistas de moda (se nota como solo copiaron y pegaron caratulas que Janssen había hecho en la vida real. Muy meta) Además, es la imagen del lápiz labial más caliente del momento "Prison". Así es como entendemos que Lex ante todo es y será "prisionera" de su apariencia. De los medios, productos y los hombres.



Bajo instrucciones de Mercedes, la chica debe trabajar una pasarela que originalmente estaba asignada para Jae, quien por las obvias razones de su incapacidad no podrá caminar. Lex renuente acepta. Antes de que la noche caiga, hace una visita a la estación local de policía para preguntar si alguien está investigando el caso de su roomie. Se trata del bien parecido Teniente Walker, solo para asegurarle que en una ciudad invadida de crimen, recuperar su automóvil, así como dar con los asaltantes, se trata de una tarea casi imposible. Es mejor abandonar la esperanza.

Pareciera que nadie toma a Lex en serio, ni les interesa el bienestar de Jae y de paso la justicia. Por la mente de la chica pasa la pregunta: ¿Debería tomar el asunto en mis propias manos?. Su maquillista personal, un chubby gay guy que viste camisetas hawaianas se prepara para disfrazarla. La pasarela requiere rostros cubiertos completamente por inexpresivas blancas mascaras. Él comenta, entre susurro e inadvertida inspiración: No puedo creer que tengan a la mujer más bella del mundo y quieran cubrirle la cara. Muy conveniente.

La movie nos ha estado empujando a creer que Lex ha sido orillada por las circunstancias para convertirse en una vengadora callejera. Toma ventaja de su acceso ilimitado a vestimentas y accesorios para enfundarse en un bikini entre bondage S&M, entre negro y azul, con destellos de purpura. Un casco protector y gafas oscuras.



Esa misma noche golpea las calles haciendo su primer aparición al mundo, salvando a inocentes de garras criminales. Videocámaras la captan. Generación YouTube mis bolas, desde 1993 un clip found footage se vuelve viral en los noticieros. Basándose únicamente en el diseño trasero del bikini, con tirantes cruzados que forman una "equis", el anfitrión de Fox 5 News y el NY Post deciden bautizarla Lady X, la vigilante de ensueño.

Y convenientemente para el plot, Teniente Walker es el único en figurar que la misteriosa chica podría ser Lex (la escena de la estación fue el giveaway).

Noche tras noche, mediante un montaje noventero, descubrimos que Lex se pasea por los callejones de la ciudad para erradicarla de maleantes. Abandona a sus amigas Shannon y Jae, en el cumpleaños de esta última (ya recuperada del hospital, aun con el ojo parchado) para patearle el culo al dueño de un club que hace unas horas las estaba acosando. Model By Day no se preocupa en mostrar a los hombres con matices; o son homosexuales del mundo de la moda o assholes misóginos que solo se quieren aventajar de Lex, sus amigas o cualquier chica guapa que se deje.

Es intencional, está en el titulo de la obra. El modelaje es la representación más evidente del ser humano convertido en cosa, epitome de la idealización para ofertar productos. Por eso cuando la peli sugiere "Modelo de día" no necesariamente está proponiendo que el objeto de deseo deba convertirse en "superhéroe de noche". Está tratando de decir que la otra mitad del tiempo, las personas pueden, o deben, vivir su verdadera identidad. Así me queda claro que lo intelectualiza Lex: El abandono de la "prisión". El lipstick (el maquillaje, la imagen) es su celda.



En la primer escena que Lex es convocada a la estación para ser interrogada, después de haber adoptado su alter-ego de Lady X, es también la primera vez en la movie, que la mujer intimida a los hombres. En una secuencia digna de Basic Instinct, tanto el Teniente Walker como sus compañeros sudan la gota gorda. Concluyen que hay pruebas insuficientes para conectar a ambos personajes. Walker aún así, permanece tenaz e incrédulo. La mujer ha estado avergonzando a todo el cuerpo de policía.

El Teniente sigue a escondidas a Lex, tratando de corroborar sus sospechas. ¿Es ella en realidad Lady X? Mediante un montaje intencionalmente sospechoso, solo descubre que la chica se dirige a una sesión de fotos en lencería a la Victoria's Secret. Tal vez no era lo que buscaba, pero no se apresura en abandonar el recinto tampoco. Escondiéndose tras unas vigas de metal, espía con sigilo a las modelos en calzones.

Cuando termina el espectáculo, tanto Walker como Lex utilizan el moméntum para invitarse en un date. Un ingenioso bait-and switch, contra lo que probablemente estábamos anticipando, terminan en un stand de hot dogs, la cena menos romántica y glamourosa en la historia. Se trasladan al apartamento de la chica para un make-out session. En los noticieros anuncian que Lady X ha estado atacando de nuevo. La secuencia de erotismo gratuito y mal logrado, abre las puertas al tercer acto de la movie: El Teniente finalmente comprueba que Lex no es la vigilante nocturna y a la inversa, ella se intriga por saber quién es la impostora. Ambos aproximaran la situación desde diferentes ángulos pero con el mismo objetivo: Descubrir la identidad de la nueva Lady X.



¿Recuerdan al dueño del club que Lex atacó hace ya rato? Pues resulta que el cuate tenía un asistente filipino, Johnny Lee. Y resulta también que tanto el dueño como el asistente, estaban involucrados en un ring de tráfico de la mafia rusa. Utilizar a la copy-cat es parte de un complot para atraer a Lady X y que caiga directo a una trampa. Lo hace.

Digna de cualquier buddy cop film y la tradición del superhéroe, Johnny Lee tiene un cambio de corazón y decide aliarse con Lady X, no solo para destruir al círculo de crimen, sino para ayudarle a revelar la identidad secreta de la usurpadora. La heroína y su recién acoplado sidekick se escabullen desatando una balacera, imitando a un John Woo de 5 pesos, en medio de un bizarro restaurant de comida china.



El combate de los gangsters los lleva al techo de un edificio, escenario por excelencia del cine de acción. Y es ahí también donde el dúo de Señoritas X tienen su enfrentamiento final de karate. La original vence para desenmascarar al clon. Es Shannon. Su vieja amiga.

Lo que podría parecer simple coincidencia en el plot, es una pieza más para corroborar el statement sexista. Todo se resume en una sola línea de dialogo que recita Shannon, justo antes de arrojarse al precipicio. No tiene escapatoria, o se entrega a Lady X o a la policia. Ambas situaciones terminan en la "prisión" de la que pretenden liberarse. Lex pregunta: ¿Por qué haces esto?. Su amiga contesta: Tu me inspiraste. Todas las mujeres somos Lady X. Tenemos que serlo.

Y se lanza a su muerte.

Varias patrullas y oficiales, incluido el Teniente Walker, se encuentran al pie del edificio. Observan el cadáver de Shannon y aseguran a los medios que el final de Lady X ha llegado para bien, de una vez por todas.

Al día siguiente, en el departamento de Lex, Jae encuentra el disfraz pensando que se trata de una lograda replica para Halloween. Se lo pone. Lex sonríe. Shannon tenía razón, Jae es Lady X. Todas son Lady X. Tienen que serlo.

@brijandez
el kinofago

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