lunes, abril 21, 2014

Movimientos de cine independiente

Una de las expresiones que más odio es aquella que sugiere mirar al pasado para poder prevenir el futuro. Evitar los mismos errores. Siempre excava en lo negativo y nunca nadie te invita a volver al pasado para resolver o encontrar respuestas positivas de lo que vendrá.

Otra frase que odio, que no es tanto en si una frase, sino dos palabras que más veces que siempre se arrojan en conjunto son: Movimiento e Independiente.

Y estoy seguro que ninguna de ellas nace con malas intenciones, al contrario (yo también falté a eso en mis tareas universitarias ). Me voy a poner pragmático solo por las intenciones del texto, que estoy casi seguro al final de éste todos zarparemos en el mismo barco sobre los movimientos y la independencia.

Los que me leen cuando se me antoja escribir saben que el 90% de mis desvaríos son sobre cine. Sobre lo que veo en otros y ahora, desde que abrí mi productora y decidí hacer una película, empiezo a preguntarme sobre lo que veo en mi. Sobre esta cosa que llaman movimiento.

Me pregunto si la palabra movimiento de entrada, ya sea antes o después de cine, consiste en pleonasmo por que el cine es movimiento. La cinemática, que es de donde viene la palabra cinematografía, es el estudio de la trayectoria en función del tiempo. A la cinemática no le preocupan las causas del movimiento ni las fuerzas que lo originan (eso lo hace la mecánica) sino, por ponerlo románticamente, ver las cosas suceder. Es una definición hermosa y perfecta por que, una movie es una movie, perdemos más en tratar de descifrar quien, donde o por qué se realizó que en ponernos a estudiar su movimiento en relación a nuestro tiempo. Lo que llamo la experiencia cinemática, pues.

Ahora, hablar de independencia siempre es muy vago porque para algo ser independiente, tiene que haber estado conectado en algún momento a otra cosa. O quizá no, pero de alguna manera u otra existe un vinculo etéreo. En términos políticos por ejemplo, es el "movimiento" de personas que quizá buscan una autonomía nacional. En el arte se vincula a tendencias de nichos específicos. Tendencias también conocidas como, vaya sorpresa, "movimientos". El cine que no está condicionado a otro.

Hay todo un argot establecido de las palabras movimiento e independiente en relación al cine, no me estoy haciendo el tonto. Para entender las cosas y su lugar en la historia es necesario ponerles un nombre, y los movimientos de cine y el cine independiente tienen definiciones concretas, pero, como dije arriba, este texto tiene intenciones pragmáticas de convertirse en una guía de lo que vendrá. Necesito que me sigan.



Entrar a producir una película, por más barata que sea, es costosa. De tiempo, recursos y dinero. Y de las tres, para bien o para mal, la única que se puede recuperar es el dinero. Eso es el capitalismo. Convertir las perdidas en inversión y las ganancias en beneficios.

Porque a estas alturas, habla un ciudadano mexicano en medio del 2014, el cine, como industria de manufactura creativa pertenece a una infraestructura establecida por gente que no somos nosotros (ahora me referiré a ti y a como nosotros) estamos sumergidos en un ciclo de producción que le beneficia a algunos y no a todos. Y no soy hippie. No estoy pidiendo que nos regalen cosas que no nos merecemos, sino propongo que vayamos a ganarlas por otro lado.

Exhibición A: Thomas Alva Edison era un cabrón. Si algo no existía él lo inventaba (o robaba, dicen) y registraba la patente. A la larga mejoró las condiciones de vida de la humanidad, pero ante todo, hizo lo posible por mejorar su cartera. Era un hombre aprovechando la extensión de su creatividad para hacer dinero con ella. Una de las tantas invenciones que estaban a su crédito era el kinetoscopio, primera versión de cámara para registro y proyección de cine, atrás en 1892.

No es necesario recordar en qué se convirtió ese pequeño fenómeno de hacer cine, pero por muchos años (entre 1894 a 1918) cualquier persona o compañía que quisiera hacer una película, indudablemente tenía que utilizar la tecnología de Edison, lo que significaba pagar una cuota a la Motion Picture Patents Company (a.k.a. el Edison Trust) e incluso aquellos que no, operaban bajo amenaza de litigación por violar la patente. Para hacer cine tenias que pasar por una sola y misma persona en Nueva Jersey, imaginen eso.

En algún momento de la historia los carteles de cine eran solo fuentes
Biograph, una de las compañías que si pertenecían a la MPPC, decidió en 1910 enviar a D.W. Griffith y un crew de actores a grabar un western por primera vez en la historia al mágico lugar donde ocurrieron las cosas: California (entonces todos operaban en Nueva Jersey o Nueva York). Por muchos factores, ya sea el clima, los paisajes o la lejanía de todo lo establecido, el lugar que se eligió para filmar fue un pueblo llamado Hollywood, quizá hayan escuchado hablar de él.

En una época sin internet, de alguna manera u otra las noticias de este maravilloso lugar llegaron a la east coast de Estados Unidos. En 1913, cansados del monopolio Edison de producción que imperaba, un grupo de rebeldes decidieron hacer un "movimiento" permanente al oeste. Inventaron sus propias cámaras y empezaron a trabajar "independiente" a las garras todopoderosas del Edison Trust. De costa a costa, y sin e-mails, para Nueva York era casi imposible tener control de lo que ocurría en California. Se establecieron pues en Hollywood unas pequeñas compañías que quizá hayan escuchado hablar de ellas: 20th Century Fox, Metro-Goldwyn-Mayer, Paramount Pictures, Warner Bros., y RKO Pictures.

Pues bueno, se habían fugado. Ahora estos independientes tenían que formar sus propios métodos de exhibición y distribución. Y les funcionó.

Para 1918 ya se había establecido la ley que cancelaba las patentes del Edison Trust (ahora ya todos podían hacer movies, según) pero ahora habría que pelear contra un nuevo monstruo: El studio system.

Las pequeñas compañías indies que pudieron, se convirtieron ahora en la estructura vertical que no permitía la entrada a nuevos productores. La historia repitiéndose otra vez.

En 1941 varios actores y productores como Mary Pickford, Charlie Chaplin, Orson Welles y Walt Disney establecieron la SIMPP (Society of Independent Motion Picture Producers) para destituir al oligopolio de los estudios. Para 1943 la Suprema Corte de EU ordena a Hollywood erradicar sus prácticas de control. Exit: La época de oro. Enter: La tercera venida de los independientes.

Y así sucesivamente y así...



¿Cuál es la moraleja de la historia?

Del 2011 para acá, es emocionante que se hacen cada vez más películas en Tijuana o en general Baja California. El año mas prolífico, según mis records (y mis records no son los oficiales) ha sido el 2013 con ocho estrenos: Yan She II, Suena, Pares y Nones, Navajazo, Basura, Apocalipsis Zombie Origenes, Regina, Levantamuertos.

El problema no es la producción, si pensamos en que los números solo van a incrementar, nunca retroceder, sino las posturas extremas que toman sus productores. O guardan su película para siempre en un cajón (o el hard drive) después de dos o tres exhibiciones gratuitas o están empujando demasiado por colarse al Edison Trust de la actualidad, que es la "industria" de cine mexicana. Ninguna de las dos son viables.

La moraleja es que no podemos hablar de movimientos e independencias si no hacemos nada por generarles.

Aprovechemos las ventajas de los tiempos:

a) No tenemos que inventar nuestras propias cámaras y equipos de video. Ya son lo suficientemente baratas para que las maquinas se ajusten a nuestros modelos de producción.

b) Hace cinco años se estableció la primer escuela de cine en la región, el año pasado la segunda. Fuera de los juicios y comentarios que se puedan originar, estamos hablando de generaciones con conocimientos profesionales que aunque sea en "papel" están aptos para gestionar proyectos cinematográficos.

c) Hay una nueva ola de empresarios jóvenes y pequeñas empresas con las facultades y recursos para invertir en producciones baratas. Usualmente hay miedo y desconfianza por que se plantean modelos astronómicos de producción, pero hay que pensar en estrategias de exhibición y distribución que beneficien a las dos partes (creativa y económica).

d) Finalmente, el internet, oh, internet. ¿Qué haríamos sin internet? El medio más barato, rápido y de largo alcance de nuestra era para difusión, publicidad, distribución y exhibición. Si el porno amateur ha logrado hacerse de larga vida online, ¿por qué nosotros no?

Les dejo este texto como comida para el pensamiento. Ya vendrán los postres.

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