domingo, febrero 02, 2014

Bad Grandpa no es tan malo

Este texto contiene spoilers, si es que acaso esta movie puede ser arruinada.

El momento más importante de Bad Grandpa, el más reciente brainchild de los genios en Dickhouse y Jackass, y que lo veiamos venir desde el trailer, es el concurso de belleza infantil que Johnny Knoxville (como el abuelo Irving) y su nieto Jackson Nicoll crashean cerca del final de la movie. Jackson (Billy) es un niño. El concurso es para niñas. Esas horribles competencias donde madres gordas y frustradas disparan maquillaje en los cachetes de sus hijas y las entrenan para actuar como prostitutas. Coquetearle a los jueces sin saber que 10 años más tarde esas sonrisas y maneras de andar responderán a consecuencias sociales mas sustanciales. Y no quiero sonar como una doñita espantada por qué no lo soy. Ni si quiera tengo hijos, me da igual hasta cierta extensión como cada quien decide educar a los suyos. Pero hay que amar la paradoja. Ellas son las mismas madres aterradas ante la presencia de un niño literalmente vestido, no solo como mujer, sino como stripper. Meneándose con gracia en un poste que sostiene orgullosamente a la bandera Norteamericana. Algunas cubren con horror sus ojos o los de sus hijos, expectando en shock, consternados desde las butacas ante semejante despliegue de inmoralidad.

¡Oh la humanidad!

Bad Grandpa (Abuelo Malo, traducción literal) realmente no es tan malo. Maldad como conjunto no es necesariamente el atributo que yo decidiría utilizar para clasificarlo. Toda la película se trata sobre un viejo que insiste en renunciar a la única familia que lo quiere, su nieto Billy. Su esposa recién murió, su hija es una drogadicta y su yerno parece vivir de una serie de negocios ilegales. Billy es algo que no quiere, ni cree necesitar a estas alturas de su vida. Está viejo y cansado (aunque sus acciones demuestren lo contrario, las explicare más adelante). Billy es una carga, al menos de principio, pero al final, decide aceptarla. Se vuelven amigos en el camino. Lo más importante, aprenden a quererse.

Bad Grandpa no es una historia de maldad, sino de transformación. De aprender a jugar con las cartas que se nos han entregado y disfrutarlo. Descubrir que cuando nos sentimos solos, a quien necesitábamos siempre estuvo a nuestro lado.



¿Por qué sería malo Irving? ¿Acaso porque decide abandonar (o utilizar como peón, por lo contrario) a Billy en cualquier oportunidad de coquetear e intentar seducir mujeres en la calle? Se trata de un anciano de 86 años fatigado, más cerca de morir que de vivir, que utiliza como ventaja el deceso de su esposa para liberarse emocionalmente. Si no liga e intenta coger una última vez, quizá no pueda volver a tener esa experiencia fabulosa. La experiencia de la vida. ¿Qué hombre no puede empatizar con eso? No ocupamos irnos tan lejos, ¿cuántos hombres de 40 or less no quisieran dejar ya a su mujer por una colita veinteañera? ¿Es eso maldad o simplemente biología?

Y al final, ¿como explicamos que Irving fracase en cada intento, de los múltiples que hay a lo largo del film, para cumplir con su objetivo? Quedarse con Billy, de la manera que la película nos lo plantea al final, no es un acto de resignación. Legítimamente Irving se da cuenta que "ya está muy viejo para eso". Su quest por la nueva vida no vendrá con las experiencias que consiga (no a estas alturas) sino en preparar a su nieto para las suyas. A la edad de Billy todos necesitamos a esa figura paterna que nos guie. Que nos enseñe a pescar. Que nos prepare para explorar la sexualidad y los dilemas morales de la adolescencia, y quizá eventualmente, formar una propia familia. Para que Billy no se convierta, cuando llegue el momento, en un abuelo malo por sí mismo.



¿Quién es el malo entonces en una película que lleva el adjetivo en su titulo? Los cineastas, es una buena opción. Documentalistas que se empeñan en mostrarnos la complejidad de la existencia. Mostrar a gente común que no está dispuesta a romper las normas de su cotidianidad (o la legalidad) cuando se enfrentan a las circunstancias. Miedo a lo desconocido. A lo anormal. A lo extravagante. A las cosas que vistas desde otra perspectiva pueden ser tan naturales, y en el contexto indicado (como el de esta movie) hasta risibles. ¿Por qué debemos reímos de la miseria y el rechazo?

Entonces, ¿qué tal si los malos no son los cineastas, sino nosotros? Es más sencillo negar nuestras fallas cuando las topamos en el reflejo del espejo y el distanciamiento que nos ofrece una pantalla. El cinema experimental no solo es cosa de acudir a lo abstracto de la imagen, también está en la evocación de los sentimientos, lagrimas o risas. No es solamente la obra que en lo general se cataloga como aburrida y la aplauden solo unos cuantos pretensiosos intelectuales. El verdadero artista experimental del presente encuentra la manera de subvertir nuestras expectativas, forzarnos a evaluarnos y hacer una parada donde no estamos, o peor aún, no queríamos estar.

Ser bueno o malo, depende de cada quien.


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