sábado, septiembre 21, 2013

El rastro del Navajazo

En esta ocasión voy a aprovechar las observaciones e interpretaciones de dos camaradas; José Paredes, movie-maker, desde su blog el CeroBudget y Cuauhtémoc Ruelas, ex-compañero de podcast y critico/escritor en el Tijuaneo; no para debatirles ni hacerles un crap in the stick, sino porque los quiero y también porque amo (me declaro #1 fan) el trabajo de Ricardo Silva. Las obras de Silva son difíciles de encasillar o definir, al menos para mí, y con lo que inmediatamente podría significar disgusto sucede todo lo contrario. Es en esa confusión que encuentro la apreciación.

Por dos cosas usaré las palabras de otros para ayudarme, la primera, no he escrito nada nuevo en este blog por el último mes o dos. Creo que ando pasando por uno de esos bloqueos mentales donde me he enfocado más a escribir cosas técnicas que creativas. Y la segunda, porque es solo a través de las observaciones de otros donde puedo intentar discernir la raiz que soporta a las movies de Ricardo.

José Paredes: Esta no es tanto una crítica de "Navajazo", la opera prima de Ricardo Silva, sino una reacción ante lo que vi. Yo creo que es irrelativo si es buena o mala ya que es difícil asignarle una calificación a un proyecto como este. Determinar si un proyecto es bueno o malo depende mucho de las intenciones del cineasta que lo hizo.

Cuauhtémoc Ruelas: Dentro del cine han existido películas buenas, otras malas, algunas que son tan malas que resultan ser buenas, pero también y más lejos de todo esto están las películas “extrañas” cuyo interés no es complacer al público[...]A fin de cuentas no importa tanto su calidad subjetiva, sino su capacidad para “conectar” con el espectador.

Tanto Paredes y Ruelas abren el primer parrafo de sus textos con una justificación, no se si para ellos mismos o para el cineasta, pero queda claro que no están (estamos) inmediatamente conscientes si Navajazo fue una película buena o mala, es más, casi casi se le está liberando de esas evaluaciones austeras. Ya he hablado en este blog sobre las cosas que hacen buenas o malas a una película. En textos específicos o comentarios regados aquí y allá. La crítica o el comentario cinematográfico está plagado de aprobaciones y rechazos, sin mucho espacio a interpretaciones emocionales. ¿Acaso Silva nos esta comprometiendo a eso?.

Si bien José y Cuauhtemoc concuerdan que la película cuenta la(s) historia(s) de un puñado de personajes marginales (o de la calle) y otros no tanto, ambos cuestionan los objetivos de Navajazo a través de preguntas distintas.



Paredes: Lo que los relaciona es que ninguno de estos (los personajes) tienen ningún sentido de lo que es la moral o lo aceptable dentro de nuestra sociedad, algunos por que no tienen opción y otros porque así lo desean. ¿Podría ser ese el objetivo de Silva? Tal vez, aunque no veo cual es exactamente el crimen moral que comete Amador Granados (actor de videohomes), El Muerto (gothrovador ambulante) u otro muchacho que quiere ser rapero.

Ruelas: Creo que por debajo de la crudeza que Silva nos muestra hay un curioso sentido del humor que me hace plantear otra teoría: tal vez el director emplea sus imágenes, no como un fin por sí mismo, sino como medio para crear una sátira feroz de… ¿de qué? ¿De la sociedad Tijuanense? ¿De nuestra indiferencia hacia lo que pasa en nuestro alrededor? O como dice el músico callejero El Muerto ¿de la hipocresía que nos invade?

Preguntarse cuál es el punto parece ser el punto. Reitero en la parte donde Silva nos obliga a ser emocionales. Usualmente arrojamos los adjetivos «amar» u «odiar» a una película muy a la ligera pero parece ser que Navajazo nos forza una postura sincera. El simple uso del adverbio "tal vez" en ambas opiniones implica una dubitación dentro de cada escritor sobre cuales debieran sus verdaderos sentimientos hacia la película.

Lo interesante es que el resto de los textos, que pueden leer en su totalidad aquí y acá, no son nada más que los verdaderos sentimientos de cada critico. Así como son claros, son confusos, así como son apreciativos también insinúan rechazo. Casi como evaluamos a la vida real.


Silva dirigiendo al pornógrafo

Hablando de realidades, José resalta un punto que vale la pena comentar, antes de proseguir llenando al lector de preguntas:

Paredes: Silva es un cineasta que siempre mezcla la realidad con la ficción. Sus proyectos parecen ser documentales pero en realidad están actuando[...] ¿Qué parte es ficción y que parte es documental? Nosotros reaccionamos ante lo que vemos en la pantalla, y no es importante que sea verdad o no, sino qué es lo que se captó frente a la cámara.

Después, hace referencia específica a una secuencia donde una mujer le empieza a succionar la pija a un junkie:

Paredes: Mientras lo hace (el sexo oral) le está dando la espalda a la cámara, en eso el camarógrafo (supongo que es Silva) la interrumpe y le dice que se mueva de tal forma que podamos captarla claramente mientras hace lo que hace.

Y si, esa escena, junto a muchas otras, dan la impresión de estar montadas. Uno que ha podido hablar con Ricardo conoce las verdades sobre algunas de ellas pero confesar las haría sonar como spoilers. ¿Y que son los spoilers sino grandes revelaciones y tradiciones del cinema? en todo caso ¿Que es el cinema si no un cúmulo de mentiras montadas como una verdad atractiva?

De mi texto sobre The Hobbit les copy-pasteo el siguiente comentario: Hay algo extraño, algo que de inmediato no encaja[...]Nos educaron a diferenciar entre la ficción y la realidad pero nunca a confundirnos cuando una cosa se parece a la otra. Algunos dicen que las escenas (de la película El Hobbit) se ven filmadas en sets, como las telenovelas, y eso es porque las escenas fueron filmadas en sets. Lo que ocurre en las movies es falso pero solo es tan falso en la medida que alguien tuvo que realizarlo para registrarlo. La perpetuación de la mentira. Yo no cuento eso como un error. Somos fantasmas flotando en mundos que no pertenecemos. ¿No será tanto que parecen escenarios sino que la parte lógica de nuestro cerebro esta recordándonos que el mundo de fábulas no existe? ¿Qué va a pasar cuando veamos una película en HFR grabada en una oficina? ¿Será la oficina un set o una oficina de verdad?



Quiero cerrar con dos comentarios que considero definitivos para "entender" la confusión que Silva nos crea:

Ruelas: Sin duda, puede encontrarse una cierta relación causal entre los eventos, pero yo prefiero tomarla como una ráfaga de estímulos viscerales realizados con una estética cruda cuyos alcances apenas llego a comprender, pero que considero fascinantes.

Paredes: Cómo pueden darse cuenta lo único que he hecho es describir escenas y hacer preguntas que tengo, no como cineasta o cinéfilo, sino como un simple espectador al que no le queda claro cómo fue que se logró captar lo que se captó en pantalla.

Incluso un personaje anónimo en la sección de comentarios del blog de Paredes en modo de troll escribe: Es una farsa transparente creada específicamente para este tipo de reacciones.

Pareciera natural que si existen movies destinadas a darnos todas las respuestas, debe haber artistas destinados a darnos ninguna. O quizá nos están dando la mejor respuesta de todas: Depende de cada uno de nosotros. Pueden ser herramientas de eterno análisis o mera pretensión festivalera. Emitir juicios sobre las cosas, para bien o para mal, usualmente habla más sobre los deseos y frustraciones del juez que de las acciones del juzgado.

Las cosas son lo que son.


Ricardo con un kitty cat

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