viernes, abril 19, 2013

No estoy seguro si me gustan tus películas o no

Mas seguido de lo normal me encuentro ante situaciones donde tengo que mentirle en la cara a gente sobre si me han gustado o no sus películas, cortos, videos, etcétera. Para los que no saben, hago un cine club semanal y de mes en cuando programo selecciones audiovisuales de gente que labora en la ciudad. Y aunque no hiciera eso, de todos modos me gusta ver lo que se está filmando. Propuestas novedosas o refritos. Presupuestos medianos, nunca altos, moderados, bajos, insipientes y pobres. Creativos o formulistas. Dramáticos, documentarios o experimentales. De todo lo que puedas imaginar en esos parámetros alguien lo está haciendo o si no, alguien lo hará pronto.

Y es fácil cuando te gusta algo por que siempre es mas sencillo darle complementos a la chica hermosa, ¿pero a la gorda?. Hay que darle vueltas elogiando la ropa, la combinación de color, su sentido del humor, sus habilidades de cocina, incluso su desempeño sexual en aquella noche que ambos estuvieron demasiado borrachos, no tanto para olvidar pero lo suficiente para disfrutarlo. ¿Por que no ser directo y gritarle en su cara: ¡No, no me gustas!?

Quizá por que me importan demasiado los sentimientos de las personas. He mencionado varias veces en este blog que a pesar de que me gusta criticar movies no me considero un crítico mas que un opinador. Opino por que tengo un cerebro, manos y una boca. Pero no quiero ser el anoide que le diga en su cara a alguien, no a través de la cobardía del texto o el video, si no frente a frente, hey tu movie no me gustó. Simplemente no puedo. A veces preguntan, a veces no. Cuando es la última se puede exhalar libremente solo chocando palmas y diciendo "buen trabajo", pero cuando es la primera hay ese silencio prolongado donde las ideas hacen buffering tratando de sintonizar una contestación decente. Además, ¿que especie de chimpancé soy yo para abatir la energía, trabajo y potencia de cada ser humano?

Me gustan ciertas cosas, como a todos: los tacos, el internet, el baseball, Vanessa Hudgens, el ruidosón, ese primer segundo donde te pega el LSD y sientes que puedes inflar una llanta con el puro aliento; pero también hay un montón de cosas que no me entran. Eso no significa que son malas o que se yo. Es mi opinión y en puntos de vista acerca del arte y sus artesanías no existe una verdad absoluta. Probablemente hay toda otra sección de gente a la que si le gustan sus cosas, utilizan distintos métodos de evaluación y criterios o tambien son una pila de mentirosos como yo. Apuesto por la última.

Estamos acostumbrados desde que alguien nos cambiaba el pañal a ver movies. Movies decentes que por alguna fortuna o talento se merecían ser transmitidas en la televisión, proyectadas en salas de cine, registradas en cintas magnéticas para vender al consumidor. Claro, existe el cinema de contemplación, marginal o experimental pero creo ese no te exige una declaración inmediata sino una absorción intelectual. Eso ya es una historia aparte, mas de la mitad de los realizadores que conozco aspiran a lo primero pero sus películas carecen de presupuesto, actores convincentes, argumentos naturales, y más importante: drama y dirección. La mise-en-scène probablemente es lo único que puedo perdonar por que creo que el montaje (de montar, no la edición) es una habilidad, un arte si se quiere, que se domina con asistencia, práctica y tiempo. Entonces, ¿como podemos comparar el cine industrial con el alfiletero que apenas sostiene un montón de micro-propuestas nacidas de la pasión o pretensión?

Talvez son las historias que contamos, altas o bajas, el cine es el arte del hazme-creer y muchas veces logramos que nos crean nada. Trato de ser honesto con la mayoría de la vida pero en este caso particular no puedo. ¿por que? Es un oficio que amo demasiado quizá y existe esa extraña costumbre humana de mentir más respecto a las cosas que queremos. Por eso les ocultamos cosas a las parejas, tan arbitrarias o lelas como puedan ser, flota en el ambiente la idea que mentir siempre será mejor que admitir una posible verdad hiriente. Si no te gustan mis respuestas no me hagas preguntas tenebrosas, decía Samuel L. Jackson en Pulp Fiction. ¿Es más culpable el que pregunta o el que contesta o el que se queda callado?

Y de cualquier manera, un fracaso visto desde el kaleidoscopio también puede ser un ensayo. Nunca nos haremos mejores a menos que tratemos. Hay un montón de losers que nunca tratan.

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