domingo, abril 07, 2013

¿Cuál es el trato con Evil Dead?

El año pasado veía Men in Black 3 en el cine y no estaba disfrutandola tanto. Tenia unos bits interesantes aquí y allá pero no más. A unas cuantas butacas de mi, había un grupo de niños con sus familias supongo. Usualmente no soy fan de niños en mi sala porque suelen ser una fuerza natural difícil de contener. Por ejemplo cuando vi Ted, no había una función más inapropiada para ellos y ahí estaban. O quizá estoy siendo muy doñita. El punto es que durante el resto del screening de Hombres de Negro, esos niños estaban risa y risa. Gritando. Pero no en modus operandi de escándalo. Realmente estaban interactuando con el film. Reaccionaban durante los gags que los productores planearon. Entonces durante el resto del film aprendí a apreciar la película no como un adulto mamón sino a través de los ojos de un niño. Y no es la mejor movie del mundo (se me ocurre otra que sí) pero es un ejemplo reciente donde he tenido un cambio de corazón a medio espectáculo.



Las películas, más veces que siempre, sobre todo las que nos llegan hasta el cineplex, suelen tener una audiencia en la mira. Las que vienen desde el arthouse o el subterráneo independiente es mas usual que se permitan fluctuar entre géneros, estilos, materias y demás. Su poder radica en que serán glorificadas (o no) por un público selecto y, por lo mismo, apelando a ese pequeño común denominador se etiquetan como obras más cerebrales y/o se vuelven de culto. No con el mainstream. Lo podemos entender desde las clasificaciones de la A a la C y la Z. Hay cine pensado para las diferentes edades del ser humano y a veces también queda implícito en sus géneros el interés por atraer a machos o a hembras. La historia define el cine de acción para unos y la comedia romántica para otras.

En ese aspecto, el cine de horror anda por una vereda afortunada por que me atrevo a decir atrae a ambos damos y caballeras. La sala donde vi el remake de Evil Dead la semana pasada no estaba llena (probablemente por el horario) pero la mayoría de los asientos ocupados eran parejas. Lo sé por que soy un voyeur y me gusta ver con quien estoy compartiendo aire. Gran parte de la proyección no era difícil notar como unas chicas se retorcían en sus asientos y se aferraban al brazo de sus chicos. Gritos, suspiros, repulsión. Todo eso podía percibirse en la energía. Evil Dead es una película clasificación C que no se detiene por nadie. Hay la más sangre y gore que recuerdo haber visto en una sala comercial en no se cuantos años. En la última etapa del film es imposible señalar un color en pantalla que no sea rojo o negro. Otra vez, para el mamón de mi, el splatter no es algo sobrenatural o sin precedentes, en su mayoría lo encuentro entretenido y risible. Pero teniendo la oportunidad de quizá verlo a través de una audiencia que visita un teatro donde films con este contenido gráfico son casi nulos o inexistentes, el poder de la imagen se encarama a tu piel. Pero no más. Y es ahí donde mi conflicto asciende.

Evil Dead es una re-imaginación (¿o secuela? ¿por que está este objeto en el background?) de una pequeña película de 1981 llamada The Evil Dead. Una que vino desde esa independencia de la cual surge la mayoría del cine exploitation. Entretener más con menos. Menos talento, menos presupuesto. Ni si quiera fue notada en su país de origen hasta que tuvo considerable éxito en Europa. The Evil Dead es el ejemplo de cine de culto que se volvió mainstream por que gente la disfruta. Es dinámica, frenética, ridícula pero tenebrosa. En un momento donde el protagonista del cine de horror era solo un sobreviviente, Ash J. Williams se graduó a héroe de acción. Supera la prueba del tiempo no por su calidad sino por la energía que Sam Raimi le imprime. Pasión sin mesura y nunca pensando en la censura. Vamos, incluso vemos a un árbol violar a una chica. Esas imágenes se quedan en tu cerebro. De todo el lote de films que componen la transición de 70's a 80's, The Evil Dead se mantiene en el mismo pedestal que ha sostenido con mejor suerte a The Shining de Stanley Kubrick.

La cosa es que Raimi nunca planeó hacer un pieza de culto. Si, hizo lo que pudo con las circunstancias, pero el mismo hombre que eventualmente realizó una épica trilogía de Spiderman y Oz, The Great and Powerful, nos pone a pensar en sus metas y deseos como director. En entrevistas sobre la nueva Evil Dead él se nota convaleciente del síndrome George Lucas. The Evil Dead podrá ser el tesoro que sea para una sección de cinéfilos pero el creador considera que aún hay espacio para mejoras. Y como rey supremo de su franquicia, es libre de hacer lo que le plazca, supongo. Así es como nace otra vez Evil Dead en el 2013, 32 años después.

¿Que ha pasado desde entonces? El cine de horror, como el de cualquier otro género, tiene que sorprendernos cada vez mas, tanto con complejidad u originalidad. Por eso extrañas películas de sensibilidad europea como Martyrs o la deconstrucción de mitos que hace The Cabin in The Woods pueden ser alabadas como maravillas modernas. Y a lo mejor es mucho pedir, y entonces tenemos antologías como V/H/S o The ABC's of Death, donde en la compilación misma radica el poder, hablándole a la audiencia perfecta en el tiempo y días del internet. O quizá eso es mucho pedir todavía y por eso empiezan a salir re-imaginaciones de películas que originalmente cumplían con los requisitos descritos arriba. Halloween, Texas Chainsaw Massacre, Dawn of the Dead, Fright Night, etcétera. Si entendemos el cine-entretenimiento como ese producto audiovisual que debe arrastrar traseros a las butacas, entonces la conocida hasta el cansancio fórmula de 5 amigos que visitan una cabaña en el bosque debe realmente llevar ese storyline a otro lado. Evil Dead hace nada.



Otra vez, mi opinión no es regla y la saga Paranormal Activity, tan seca de creatividad como es, sigue siendo éxito de taquilla. De los factores más importantes en la magia del cine está la suerte y el famoso "estar en el lugar y momento indicado". Uno no puede predecir, como en The Evil Dead original, qué va a ser eventualmente considerado como ejemplo. Evil Dead 2013 pretende situarnos en un contexto moderno pero sigue homenajeando, o intentando homenajear, una película de 1981. Hay un montón de shots reminiscentes a la fuente. Incluso el árbol violador. He's back, más o menos. Estos servicios al fan son peligrosos por que entonces empiezas a confundir al publico de tu película. Como pasó con Total Recall en el 2012. Creo que la película fue buena, entretenida nomás, sobre todo por que intentó despegarse lo más posible de su origen. Y curiosamente, la presencia más fuera de lugar es la de la mutante de las tres tetas. En el nuevo universo de Total Recall todo sucedía en la Tierra (no en Marte como la de 1990) no había necesidad para ese guiño al fan excepto para ser un guiño al fan. Fans, que por cierto, probablemente odiaron la idea del remake y la movie en conjunto por consecuencia.

Una de las excusas mas comunes de los productores para justificar los remakes es la de "traer a nuevas audiencias historias clásicas". En el poquito sentido que eso hace, en lugar de traer "nuevas historias a nuevas audiencias", creo que lo entiendo. Como esa otra moda de re-narrar cuentos de hadas o adaptar historietas. El día que olvidemos que el cine es un negocio ante todo nosotros sólitos nos estaremos colocando la venda. Y no, eso no significa que se debe perder la voz de un autor, por que al final, las películas son proyectos encabezados por un artista, bueno o malo, eso es lo que termina transmitiéndose desde la pantalla. Sigo confundido en esta nueva versión donde está la personalidad de Fede Álvarez, el director, o si se sintió comprometido con todo un sector de gente. Evil Dead 2013 es interesante suficiente, como lo he mencionado en párrafos anteriores, para sobre-salir como única y transgresora, quizá NO para el cine de género a través de las eras, pero si para el standard acaramelado que Hollywood nos tiene acostumbrados en el momento. Como decía, se replican shots iconícos e inconfundibles como la cámara etérea, el punto de vista de la maldad entre los arboles pero se mantiene bastantes rayitas debajo del nivel onírico y surreal de la primera. Todo lo contrario, incluso nos arroja una premisa de oro relacionada con drogas y la infinita posibilidad de psícodelia pero la movie decide tomarse en serio como folleto de rehabilitación.

Entonces, ¿Odié o amé Evil Dead? Ninguna, estoy en un punto medio. Cuando uno mismo dialoga con su cerebro a veces puede sorprenderse con posturas que no entiende. Regularmente no suelo usar las películas originales como argumento en contra de los remakes. Cada película es una bestia aparte. En este caso me ha costado trabajo separar. Jamas esperé que fuera igual o mejor, tan solo diferente y creo que ahí se pierde. Pero, de nuevo, la película es rápida, entretenida y ultra-violenta, así que ¿que hay que odiar?. Vuelvo a pensar en esas personas con las que compartí la sala. Y como exhalaban un tenso "No, no, no, no..." ante la incredulidad pero anticipación pre-orgasmica de que un personaje se fuera a rebanar como queso una de sus extremidades. Y luego la lluvia de sangre.

Esa podría ser la fuerza del cine. Que se yo de movies, la neta.

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