martes, abril 02, 2013

Descanza en paz, Jesús Franco

Hoy es un día triste, para el mundo del cine, pero aquí solo puedo hablar por mi. No me acuerdo hace cuantos años vi Jackie Brown de Tarantino. Aunque el internet no era tan poderoso como hoy, alguna información había disponible en línea sobre el soundtrack del film. En especial sobre un track que consideré particularmente interesante. The Lion and the Cucumber por un grupo llamado The Vampire Sound Incorporated. Como es usual en las bandas sonoras de Quentin, no se trataba de una pista original. Venia de otro lugar. Un record alemán de 1969 llamado Psychedelic Dance Party. Una imagen de entrada ya emocionante. Quizá por si solo el disco no tendría nada de interesante, pero algún hombre español en sus cuarenta, fanático del jazz, probablemente después de comprar el albúm en alguna misteriosa tienda de discos, decidió usar ese LP como banda sonora para su siguiente película, un tesoro de 1971 conocido como Vampyros Lesbos.

El nombre del director me sonaba alguna campana. Jesús Franco, Jess Franco, ¿Donde lo he escuchado o visto antes?. En algún momento volví a popear mi DVD de Pulp Fiction (durante un par de años fue un ritual mensual verla al menos una vez cada 30 días). En la pista de comentario con Tarantino, éste hace referencia a un film de 1969 llamado Venus in Furs. Dirigido por Jess Franco.

Entonces emprendí esa misión de ver y adquirir todas las movies de Franco que pudiera. Siempre cito a Tarantino como mi director favorito pero no por que él sea responsable de todo. Sino porque él me presentó a Jesús, quién a su vez me condujo hasta Jean Rollin, quienes a su vez me provocaron enamorarme de toda una década de cine bizarro, demencial, fantástico, erótico y vampírico.

Sus películas tocaron una fibra tan personal y emocionante, que me hicieron sentir que estaba bien tomar una video-cámara y disparar. Contar las mismas historias que contaba Hollywood, pero nunca apagar esa voz individual. Franco era un artista pero también una maquina de hacer cine imparable.

En el 2007 hice mi primer cortometraje en la vida llamado El Mundo es un Vampiro. En aquel entonces todavía soñaba con ser director de cine como mis ídolos. En el video debajo están los primeros seis minutos y como en el minuto 3:40 utilicé un track que los fans de Jess Franco podrán identificar de inmediato. The Message por The Vampire Sound Inc., también del soundtrack de Vampyros Lesbos. En mi búsqueda por un estilo personal, lo primero fue convertirme en un copión.


El Mundo es un Vampiro (6 minutos) from Brijandez on Vimeo.

Cosas pasaron, me volví el aliado #1 de las aventuras cinematográficas de un compañero llamado Julio Pillado. Hasta el 2010 decidí grabar mi segundo corto que, curiosamente apenas estrené el pasado fin de semana (29 de marzo). Donde duermen las orugas. ¿Por que tardé tanto en grabarlo y estrenarlo? Pudieron ser muchas cosas pero ese deseo de convertirme en director de cine se desvaneció. Entré a la universidad a estudiar Comunicación y de pronto empecé a encontrar mi lugar en los medios. Radio, televisión, internet. Como admirador de las imágenes en movimiento nunca he parado pero ¿como realizador? probablemente no.

Hasta hoy.

Dos cosas han sucedido en los últimos tres meses. Me he vuelto a enamorar de la magia detrás del cine. De los realizadores de mi ciudad que conozco y ese impetú con el que trabajan. La proyección del viernes, y lo emocionante que es regalarle a la gente ideas que no pudieron haber salido de ningún otro lado más que de tu cabeza. Eso es lo que quiero ahora. Eso fue lo que me enseño Jesús Franco.

Jean Rollin falleció en diciembre del 2010 y ya no me quedan héroes. El tiempo y la tecnología lo han cambiado todo. Quiero retomar ese camino que alguna vez dejé. Uno no puede sacarse gustos ni intereses de un sombrero. La tristeza que no me ha dejado dormir el día de hoy ni siquiera creo tiene que ver tanto con la despedida de un master, sino con las cosas que dejé guardadas. Me estuve engañando por los últimos 5 años. Si, si quiero hacer movies.

Por siempre leyenda, Jesús Franco.

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