martes, enero 29, 2013

Clásicos Modernos

Todos los que amamos el cine tenemos a ese amigo (o amigos o contactos de facebook) que siempre tiene los comentarios atinados sobre cual cine es mejor que los demás. Mientras nosotros vamos a ver espeluznantes flicks como Battleship o recientemente Hansel & Gretel Witch Hunters, ellos no gastan tiempo en señalar nuestra pérdida de tiempo, pues ellos presumen tener el gusto de los gustos. La selección natural del cine que es el pedo. Movies que más que siempre podemos archivar bajo la categoría "cine de arte" o, peor aún, clásicos del cine.

¿Qué es un clásico y lo dice quién? Hubo un tiempo donde existían libros, solo libros. No internet ni posibilidades inmediatas de platicar con gente de todo el globo basados en gustos personales, solo en accidentes geográficos. Conocíamos a la gente cagada que teníamos que conocer, y si eramos de esos freaks que nos obsesionábamos por consumir movies a como diera lugar, teníamos que ir a visitar a los libros. Una novia me regaló una vez una gran enciclopedia sobre las 100 películas mas importantes de la historia. El regalo fue un acto de amor, supongo. Como ella no podía alcanzarme en mis conocimientos cinematográficos tuvo que obsequiarme algo que si: un libro. Ella me daría sexo, cariño y buenas conversaciones, pero como sabía naranjas respecto al cine, me proveyó con un libro para hacerme compañía. Siendo el nerd que soy, ya conocía el 85% de las películas en esa lista, probablemente había visto 65%. Finalmente era agradable poder tener una conversación en silencio con un grupo de escritores anónimos que decidieron recopilar una antología para nosotros. ¿Pero quien decidió que solo esas 100? ¿Que pasaría con las demás películas que nunca nadie antes me había mencionado y que yo consideraba geniales?

Es cosa de ser originales o hacerle caso a reglas que se establecieron antes que nosotros. Estoy casi seguro que Citizen Kane o Casablanca estaban en el top 10 de esa lista. Cada libro de cine, cada especial de la televisión, cada crítico incluía alguna de esas cintas o las dos. ¿Realmente son tan grandes? ¿Por que están en blanco y negro si el cine de ahora es a color? Mis amigos siempre me recomendaban ver movies de los Hermanos Almada o Chuck Norris. Algo con aliens o explosiones o Arnold Schwarzenneger. Incluso mi novia que creyó necesario regalarme ese libro, siempre estaba buscando consumir solo cine oriental en el cual yo estaba poco o nulamente interesado. ¿Quien dice que todos esos no son flicks dignos de ser clásicos?

Los libros y la gente que los escribían eran solo una sección amarilla pero confundimos el mensaje. Una guía como cuando mis padres me mandaban a dormir viendo The Little Mermaid, Fantasia o The Lion King. Yo no les dije que quería ver eso, pero en mi conocimiento limitado de películas, ellos consideraron necesario instruirme. "Es un niño y debe ver películas animadas de Disney". Lo mismo cuando adolescente viendo la televisión o joven visitando cine clubs. Siempre habrá gente diciéndote que hacer o ver y el aprendizaje viene de usar esos marcos de referencia. Y, como en todo, el momento debe llegar en que debemos tomar nuestras propias decisiones sobre qué cosas van a entrar por nuestros ojos y de cuales vamos a enamorarnos.

Ésta va a ser una transición inapropiada, pero de toda la pornografía que he utilizado para masturbarme el 90 por ciento ha sido cosa de oportunidad y no de selección preparada. Necesito un set de visuales y audios que hagan pompear la sangre y me mantengan entretenido. Ese love affair es más o menos similar al que ocurre con el cine. 80 minutos o 3 horas. La magia del cine es aquella que conecta con nosotros a un nivel que va más allá de las palabras. Estoy casi seguro que por eso nacieron los críticos de cine. Desde el amanecer del 7mo. arte ha existido basura y han existido diamantes. En un mundo con telégrafos y sin televisiones, voces publicas tuvieron que surgir para recomendar los mejores shows en tu teatro local.

Flashforward a hoy, donde tenemos internet y cine inmediato. Las voces que nos dicen que ver han sido reemplazadas por playlists inteligentes que nos recomiendan cosas basados en gustos personales. Seguro, las guías siempre serán necesarias, pero recordemos que las publicaciones que nos influenciaron a mi generación venían de mentes y plumas expuestas a opciones de entretenimiento limitadas. Hoy un pequeño tweet de 140 caracteres puede sembrarnos la curiosidad suficiente para abrirnos una puerta a mundos inexplorados. Y Twitter es un flujo que corre a chorros. Tener un podcast de crítica de cine no hace toda esta explicación más fácil. Uno antes de abrir la boca se debate entre decidir si lo que tengo que platicar es relevante o no ahora en el 2013. La mayoría de los films que veo me gustan aún así no me atrevo a calificarlos de clásicos. Es una costumbre, como en la música, que ya fué y llegará el tiempo en que los clásicos modernos serán las cosas que nos gustan personalmente, no The Wizard of Oz o los Beatles.

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