lunes, agosto 24, 2015

MODEL BY DAY (1993)

¿Cómo combate uno la fiebre de los superhéroes? ¿Se sucumbe ante la convertida en factoría de chorizos cinematográficos? ¿O volteamos hacia atrás por que el mañana no pinta más prometedor de cualquier manera?



1993, cuatro años después del revolucionario Batman de Tim Burton y a dos de que Famke Janssen comenzara a obtener su relativa notoriedad como femme fatale en el GoldenEye del 007 y Jean Grey con los X-Men, podemos encontrar Model By Day (Dir. Christian Duguay). Modelo por día, heroína por la noche. Basada en la historieta erótica de Kevin J. Taylor; adaptada para la movie por Jeph Loeb, conocido escritor y productor de varias propiedades de DC y Marvel tanto en el comic como en la pantalla.

La película empieza con un build-up fallido pues todos sabemos que Lex, la joven pelinegra que el director insiste en mostrarnos solamente su cuerpo y de espaldas, es la modelo Neerlandesa recién convertida en actriz (primer rol en las motion pictures) Famke Janssen. A la larga parece ser una decisión consciente, no solo explicaré la razón más adelante, sino porque una vez que la película decide revelar la profesión de la chica, es aquella de fashion model, posando para una sesión de fotos con temática Egipcia (¿o se suponía teníamos que creer era Egipto real?). Es cinema directo a video, pues. En otro lado del mundo, Jae (Traci Lind) es víctima de un crimen. Violentada, asaltada, despojada de un lujoso automóvil amarillo con placas que leen: XXX LEX.

La modelo abandona la sesión a medias para volar hacia Jae, su roomate, ahora internada en el hospital. Jae no solo tiene que enfrentar a Lex por haber perdido su coche (la matricula, ¿recuerdan?) sino con una belleza comprometida pues ahora, por alguna extraña razón, debe vestir un parche sobre el ojo derecho. Es una modelo también y los looks son su negocio.



El primer indicio del carácter de Lex comienza en esta escena así como en el par consiguiente. A ella no le interesa lo material, un carro más, un carro menos, su verdadero interés está en la amistad y seguridad de Jae, mientras le promete hará lo posible por restaurar todo correctamente. Antes, hace una visita a un par de personajes de su pasado en un dojo de karate: Master Chang, quien le recuerda el kung-fu no es una herramienta para utilizarse en vendettas personales y la instructora de artes marciales solo para mujeres, Shannon (interpretada por la homónima Shannon Tweed, reina de la erótica softcore noventera).

Lex es representada por un agencia de modelos que maneja Mercedes (Sean Young. Si, la misma de Dune y Blade Runner). A través de la agencia es que ha logrado hacer la portada de prestigiosas revistas de moda (se nota como solo copiaron y pegaron caratulas que Janssen había hecho en la vida real. Muy meta) Además, es la imagen del lápiz labial más caliente del momento "Prison". Así es como entendemos que Lex ante todo es y será "prisionera" de su apariencia. De los medios, productos y los hombres.



Bajo instrucciones de Mercedes, la chica debe trabajar una pasarela que originalmente estaba asignada para Jae, quien por las obvias razones de su incapacidad no podrá caminar. Lex renuente acepta. Antes de que la noche caiga, hace una visita a la estación local de policía para preguntar si alguien está investigando el caso de su roomie. Se trata del bien parecido Teniente Walker, solo para asegurarle que en una ciudad invadida de crimen, recuperar su automóvil, así como dar con los asaltantes, se trata de una tarea casi imposible. Es mejor abandonar la esperanza.

Pareciera que nadie toma a Lex en serio, ni les interesa el bienestar de Jae y de paso la justicia. Por la mente de la chica pasa la pregunta: ¿Debería tomar el asunto en mis propias manos?. Su maquillista personal, un chubby gay guy que viste camisetas hawaianas se prepara para disfrazarla. La pasarela requiere rostros cubiertos completamente por inexpresivas blancas mascaras. Él comenta, entre susurro e inadvertida inspiración: No puedo creer que tengan a la mujer más bella del mundo y quieran cubrirle la cara. Muy conveniente.

La movie nos ha estado empujando a creer que Lex ha sido orillada por las circunstancias para convertirse en una vengadora callejera. Toma ventaja de su acceso ilimitado a vestimentas y accesorios para enfundarse en un bikini entre bondage S&M, entre negro y azul, con destellos de purpura. Un casco protector y gafas oscuras.



Esa misma noche golpea las calles haciendo su primer aparición al mundo, salvando a inocentes de garras criminales. Videocámaras la captan. Generación YouTube mis bolas, desde 1993 un clip found footage se vuelve viral en los noticieros. Basándose únicamente en el diseño trasero del bikini, con tirantes cruzados que forman una "equis", el anfitrión de Fox 5 News y el NY Post deciden bautizarla Lady X, la vigilante de ensueño.

Y convenientemente para el plot, Teniente Walker es el único en figurar que la misteriosa chica podría ser Lex (la escena de la estación fue el giveaway).

Noche tras noche, mediante un montaje noventero, descubrimos que Lex se pasea por los callejones de la ciudad para erradicarla de maleantes. Abandona a sus amigas Shannon y Jae, en el cumpleaños de esta última (ya recuperada del hospital, aun con el ojo parchado) para patearle el culo al dueño de un club que hace unas horas las estaba acosando. Model By Day no se preocupa en mostrar a los hombres con matices; o son homosexuales del mundo de la moda o assholes misóginos que solo se quieren aventajar de Lex, sus amigas o cualquier chica guapa que se deje.

Es intencional, está en el titulo de la obra. El modelaje es la representación más evidente del ser humano convertido en cosa, epitome de la idealización para ofertar productos. Por eso cuando la peli sugiere "Modelo de día" no necesariamente está proponiendo que el objeto de deseo deba convertirse en "superhéroe de noche". Está tratando de decir que la otra mitad del tiempo, las personas pueden, o deben, vivir su verdadera identidad. Así me queda claro que lo intelectualiza Lex: El abandono de la "prisión". El lipstick (el maquillaje, la imagen) es su celda.



En la primer escena que Lex es convocada a la estación para ser interrogada, después de haber adoptado su alter-ego de Lady X, es también la primera vez en la movie, que la mujer intimida a los hombres. En una secuencia digna de Basic Instinct, tanto el Teniente Walker como sus compañeros sudan la gota gorda. Concluyen que hay pruebas insuficientes para conectar a ambos personajes. Walker aún así, permanece tenaz e incrédulo. La mujer ha estado avergonzando a todo el cuerpo de policía.

El Teniente sigue a escondidas a Lex, tratando de corroborar sus sospechas. ¿Es ella en realidad Lady X? Mediante un montaje intencionalmente sospechoso, solo descubre que la chica se dirige a una sesión de fotos en lencería a la Victoria's Secret. Tal vez no era lo que buscaba, pero no se apresura en abandonar el recinto tampoco. Escondiéndose tras unas vigas de metal, espía con sigilo a las modelos en calzones.

Cuando termina el espectáculo, tanto Walker como Lex utilizan el moméntum para invitarse en un date. Un ingenioso bait-and switch, contra lo que probablemente estábamos anticipando, terminan en un stand de hot dogs, la cena menos romántica y glamourosa en la historia. Se trasladan al apartamento de la chica para un make-out session. En los noticieros anuncian que Lady X ha estado atacando de nuevo. La secuencia de erotismo gratuito y mal logrado, abre las puertas al tercer acto de la movie: El Teniente finalmente comprueba que Lex no es la vigilante nocturna y a la inversa, ella se intriga por saber quién es la impostora. Ambos aproximaran la situación desde diferentes ángulos pero con el mismo objetivo: Descubrir la identidad de la nueva Lady X.



¿Recuerdan al dueño del club que Lex atacó hace ya rato? Pues resulta que el cuate tenía un asistente filipino, Johnny Lee. Y resulta también que tanto el dueño como el asistente, estaban involucrados en un ring de tráfico de la mafia rusa. Utilizar a la copy-cat es parte de un complot para atraer a Lady X y que caiga directo a una trampa. Lo hace.

Digna de cualquier buddy cop film y la tradición del superhéroe, Johnny Lee tiene un cambio de corazón y decide aliarse con Lady X, no solo para destruir al círculo de crimen, sino para ayudarle a revelar la identidad secreta de la usurpadora. La heroína y su recién acoplado sidekick se escabullen desatando una balacera, imitando a un John Woo de 5 pesos, en medio de un bizarro restaurant de comida china.



El combate de los gangsters los lleva al techo de un edificio, escenario por excelencia del cine de acción. Y es ahí también donde el dúo de Señoritas X tienen su enfrentamiento final de karate. La original vence para desenmascarar al clon. Es Shannon. Su vieja amiga.

Lo que podría parecer simple coincidencia en el plot, es una pieza más para corroborar el statement sexista. Todo se resume en una sola línea de dialogo que recita Shannon, justo antes de arrojarse al precipicio. No tiene escapatoria, o se entrega a Lady X o a la policia. Ambas situaciones terminan en la "prisión" de la que pretenden liberarse. Lex pregunta: ¿Por qué haces esto?. Su amiga contesta: Tu me inspiraste. Todas las mujeres somos Lady X. Tenemos que serlo.

Y se lanza a su muerte.

Varias patrullas y oficiales, incluido el Teniente Walker, se encuentran al pie del edificio. Observan el cadáver de Shannon y aseguran a los medios que el final de Lady X ha llegado para bien, de una vez por todas.

Al día siguiente, en el departamento de Lex, Jae encuentra el disfraz pensando que se trata de una lograda replica para Halloween. Se lo pone. Lex sonríe. Shannon tenía razón, Jae es Lady X. Todas son Lady X. Tienen que serlo.

@brijandez
el kinofago

lunes, julio 27, 2015

El tiempo en que las movies dejaron de ser movies

Texto para inaugurar la nueva versión de un viejo blog: El Kinofago.

Starry Eyes (2014)

Es fácil ir al cinema y juzgar movies de ciencia ficción recientes como Jupiter Acending de los hermanos Wachowski o Chappie de Neill Blomkamp. Son películas extrañas y deformes, pero, tanto como se pueda ser en esta era: originales.

Nuestro cerebro está siendo hackeado poco a poco gracias a The Avengers o Star Wars o todas las sagas y secuelas y precuelas. Universos expandidos y prolongados de aquí al 2030. Series de televisión que se han spawneado de dichos universos y viceversa. El impacto de la continuidad serial de Game of Thrones, Walking Dead y demás mitologías que se extienden a través de años para ser contadas.

No estoy criticando al formato porque a mí me gusta y si continúan perpetuándolo será porque le gusta a muchas personas más. Es cool ser weird ahora y el entretenimiento que alguna vez fue marginal, ahora es suficientemente popular para quedarse en el mainstream. Si en 1996 le hubieras dicho a alguien que leías comics o Lord of the Rings, dos de cada tres personas te hubiesen dado un punch en la cara. Ya no más.

Hubo un tiempo donde la gente iba al cine a ver buenas historias entregadas en un solo episodio. La serie de James Bond (que ya venía de los libros) o incluso los westerns de Sergio Leone (su Dollar Trilogy) si bien eran parte de un universo expandido, se puede argumentar cada entrada se mantiene por sí sola. El entretenimiento no se concebía como esta cosa donde la gente tenía que consumir mucho de todo, quizá porque no había otras opciones anyway. Ibas a las pictures o te quedabas con tu televisión de cuatro canales.

Mad Max: Fury Road (2015)

Fue con el cine de horror, o culpa de George Lucas y Sylvester Stallone maybe que las secuelas se convirtieron en algo schlocky pero redituable. Es la fabrica de la que está tejido el capitalismo. Las movies dejaron de ser movies por que dueños de teatros y productores solo querían (quieren) meter nalgas a las salas. El negocio cambia, más importante aún o tal vez como consecuencia de, la cultura también.

Dependemos más hoy que nunca de la independencia. En las vueltas de tuerca que ofrece la vida, si lo pueden creer, el entretenimiento de bajo presupuesto alguna vez fue un concepto peyorativo. Salvo Mad Max: Fury Road, obra maestra parida del genio y el mercantilismo, volteamos a It Follows de David Robert Mitchell para maravillarnos sobre lo que se puede hacer con 2 (millones de, según Wikipedia) dólares.

Y es que el cine siempre ha conducido por una carretera extraña. De todas las artes continua siendo la más compleja, la que requiere docenas, a veces cientos, de manos y mentes para cumplir una visión particular. Gente técnica complaciendo a gente creativa. En el modelo de negocio de las moving pictures tiene más sentido que el control esté en manos del ejecutivo de saco y corbata que del artista torturado y gris. Y aquellas veces, cito de nuevo la gloriosa Mad Max, cuando ese artista tiene el control total sobre su artesanía, podremos amar o no el resultado, hablamos siempre de materia subjetiva, no se puede negar que al menos el producto es resultado 99% del artesano.

El productor Roger Corman, en su documental/homenaje del 2011 Corman’s World, vía una entrevista de stock footage, asegura que el artista debe ser capaz de expresarse con poco dinero. Le resulta obsceno que las películas cuesten millones de dólares y el empresario debería encontrar mejores maneras de invertir su dinero. Cuando el entrevistador le pregunta ¿Como en qué? Corman contesta, con una integridad que le corta la voz de la garganta: ese dinero se podría utilizar para reconstruir sectores vulnerables de la sociedad.

Estarán de acuerdo o no con Corman, pero en un mundo donde nos han convencido el dinero es la única solución a los problemas, el arte, en especial las imágenes en movimiento, podrían ayudar también.

It Follows (2015)

domingo, febrero 22, 2015

El mundo necesita Cincuenta Sombras de Grey

El único fracaso de Fifty Shades of Grey es que les da oportunidad a los intelectuales de veinte centavos (ni siquiera llegan a los 50) para creerse superior a los demás. Sexualmente.

Hay un merito, por muy brusco o tenue que sea, matices si se quiere (o, digamos, "sombras") en hacer una película mainstream (comercialmente al alcance de millones) que gire en torno a la sexualidad. A la exploración y la persecución de las fantasías. No como una historia con secuencias de sexo —eso lo hacen todas las películas— sino sexo con secuencias de historia. La opinión es ciertamente variable, y se puede argumentar este cine, literatura o cualquier avenida de ficción triunfa por que la mayoría de las personas, socialmente hablando, no se permite a si misma volver realidad sus deseos. No es de a gratis que las web porno prosperen. Su negocio está en la economía de la prohibición.

En su mayoría, la cultura valora una perpetua persecución de lo inalcanzable y la censura de la felicidad, o puesto de otro modo, la vida jamás recompensa a la desviación de los patrones, por más que se compruebe día con día que las historias de éxito usualmente las cuentan aquellos que pensaron "fuera de la caja". Para que The Wizard of Oz funcione, nos tiene que dar miedo considerar la posibilidad de que Dorothy se extravíe del camino amarillo.



Por otro lado, acusar a Fifty Shades de dócil o blanda significa estarse perdiendo el punto por completo, pues la movie prospera en lo que la mayoría de las relaciones de pareja no: la comunicación. Christian siempre es explícito con Anastasia en sus expectativas hacia ella y viceversa. En la película existe, literalmente, un contrato detallado de los intercambios que cada uno de sus participantes estará dispuesto a cumplir o ceder y uno podría atreverse a declarar que gran porcentaje de malentendidos que ocurren en la vida real surgen en torno a la ausencia de dichos contratos. Uno simplemente asume que el otro va a estar de acuerdo (o en contra) sin haber dejado claras las clausulas, poniendo al "amor" como solo negociador/intermediario/solucionador de problemas. Al final, en las relaciones que progresan al ultimate level a.k.a. matrimonio, ¿no termina siendo éste, en su manera más simplista y legal, una serie de firmas, prestamos y acuerdos? (Si duda, véase Gone Girl [Fincher, 2014] para más detalles).

La movie no es sobre perversiones, sado, bondage o todas las cosas superficiales que se le atribuyan. Esos son simplemente el dispositivo que los narradores utilizaron para contarla, así como pudo haber ocurrido en una nave espacial o un estadio de fútbol americano. El punto es dejar en claro y/o poner en común deseos, pensamientos y emociones. Siempre he considerado que el sexo es el instinto original, el sentido primitivo generador de vida y no entiendo cómo es que si no viene en el contexto de la comedia, la ciencia o la vergüenza, usualmente no es un tópico todavía más relevante en las discusiones.

Si ultimadamente Fifty Shades of Gray va a traer otras conversaciones importantes a la mesa, (o a la cama) ¿por qué habríamos de amordazarlas?

sábado, diciembre 20, 2014

Boyhood Birdman Tusk

Es esa época otra vez donde tus bloggers y vloggers favoritos empiezan a listar lo mejor del año solo para darte cuenta que no hemos visto ni la mitad. Zeus bendiga PirateBay (RIP) similares y re-spawns, screeners para consideración de la Academia y ripeos del famoso video on demand.

Más adelante les voy a hablar de Nightcrawler y Gone Girl (dos movies que sin duda se están disputando mi TOP 1) pero hoy quiero hablarles un poquito sobre eso que se conoce como "fondo y forma".

Boyhood de Richard Linklater, no sé si sorpresivamente o no (para mí la saga "Before..." basta para considerarlo un genio contemporáneo) ha estado colándose a gran parte de los listados. Y me parece importante porque creo es una movie a la que le cuelga mas el experimento. El cinema si es al final un experimento científico donde se pueden repetir formulas, para entregar resultados previamente conseguidos o bien posiblemente generar nuevos. Si a una cinta le pesa más la "forma" sobre el contenido es importante que la historia le dé su lugar, sobre todo en el tiempo y era donde uno asume que ya todo está tratado antes. Ver crecer a un chico casi en "tiempo real" por más de 10 años es sin duda un concepto emocionante.



En ese sentido, la pongo en el buró al ladito de Birdman de A.G. Iñarritu, una peli que nos adentra en la psicología del backstage teatral, narra la misma historia que ya nos han contado antes desde Mel Brooks con The Producers hasta Woody Allen en Bullets over Broadway, por dar unos ejemplos, y donde estamos de acuerdo no es el "fondo" sino la construcción audiovisual lo que ha conseguido gran porcentaje del reconocimiento. Las secuencias extendidas en una sola toma y el back and forward entre los actores.

Boyhood y Birdman son ejemplos de un cinema comercial (entiéndase "comercial" no necesariamente como blockbuster, sino como productos con al menos oferta en taquilla) cuya esencia se basa en la experimentación y que pueden ocupar lugares importantes en listados, posiblemente premiaciones y más importante, un spot asegurado en la historia del arte. Usemos de referencia las ganadoras del Oscar a mejor película en los últimos 20 años (por poner otro ejemplo, valga lo que valga) The Artist (Michel Hazanavicius) en 2011 es la única que considero comparte cualidades similares.

Entonces, ¿Por qué esta Tusk de Kevin Smith en el titulo? Simplemente para viajar hasta el otro lado del espectro. Es la idea del hombre-morsa uno de los mas ridículos jamás concebidos, se aplaude la valentía de ponerlo en pantalla pero puede uno argumentar que se trata de una película construida desde lo más básico (quienes conozcan el trabajo de Smith saben que casi casi coloca la cámara, que aparezcan los personajes a cuadro y dispara). La premisa psicotrónica se diluye mucho o poco, ustedes dirán, en un point-and-shoot promedio valiéndose únicamente de que el concepto nade solo. Es la roca que sabes tiene una pepita de oro escondida por algún lugar pero no encuentra su "forma."

domingo, septiembre 21, 2014

Cantinflas: El Lobo de Mexico Street

Posibles SPOILERS adelante, tanto se pueda spoilear una movie basada en hechos reales.

Cantinflas (Sebastián del Amo, 2014), la película, probablemente comete un solo error, pero no sé si sea tanto un error por encima de una decisión creativa: No profundizar en la mente y motivaciones de Mario Moreno como un ser humano.

Si tratase de un error es uno fácil de cometer ya que el humano esta largamente muerto (RIP 1993) y cualquier anécdota o historia que se cuente de él terminará siempre siendo una leyenda. Una declaración testimonial nunca será la verdad y, como decía el agente Fox Mulder, "la verdad está allá afuera".

Así que solo nos quedamos con el símbolo. Lo que Cantinflas representó para una época. Una comunidad. Un momento en la historia. El personaje que soñaba con ir de rags to riches y lo logró.

Hay un trend en la media moderna de empatizar con el hombre que aspira al imperio. Walter White y su imperio de meta. Jordan Belfort y su Wall Street alucinante. Si bien Moreno en la movie nunca externa su fantasía final, podemos deducir por sus múltiples esfuerzos, es un cuate con ambiciones. Boxeador, torero, comediante, all around showman. No estamos lidiando con alguien que pretende ser barrendero por siempre. Quiere más.

Cuando comienza a escalar su cima de éxito es inevitable pensar en las decisiones que toma uno cuando es joven e impulsivo. Contrae matrimonio con esta bella rubia rusa de ensueño que parece ser la pareja perfecta de un chavo idealista pero no está cortada para lidiar con la tijera del businessman ausente, coqueto y escandaloso. Ahí está el detalle.



La tradición novelera mexicana pretende hacer culpable a Moreno (y lo logra) pero ni él, ni su esposa son (tan) responsables de una relación decadente. Digamos que el hombre siempre tuvo un plan y ella no estaba en el trazo. Pero, a diferencia de los cuates que cité hace unos párrafos, Mario sabe corregir su camino, dignificando a la tradición nacional chafa del "me maltrata porque me quiere" metafórico.

Hay por ahí un Plot B (o A, depende por donde se le vea) de Mike Todd y los extranjeros que quieren producir La Vuelta al Mundo en 80 días (movie por la cual Cantinflas ganó el Golden Globe a mejor actor) pero no puedo profundizar en ello ya que eventualmente todo lo antes mencionado culmina en eso. Se que suena extraño. Por alguna misteriosa razón editorial la película está cortada entre pasado y presente, los 30's y 1955.

Quienes me conocen saben soy ignorante respecto al cine mexicano (les recomiendo a un camarada que tiene un background mucho más puntual sobre el tema) pero me resulta tan emocionante cuando salgo de ver movies como ésta, Tlátelolco: Verano del 68, Santos vs. La Tetona Mendoza, incluso el mismo Fantástico Mundo de Juan Orol (de Sebastián del Amo) y se hace poco a poco añicos esa niebla de negatividad que ha rodeado por años al cinema nacional. A veces a uno se le atrofia el cerebro cuando vamos a ver Transformers volumen 20,000 o reboots de Tortugas Ninja y se convierte importante, ya sea voluntario o simplemente condición cultural y/o económicamente circunstancial, un cinema mainstream que trata de hacer otra cosa.


domingo, agosto 31, 2014

Jennifer Lawrence nude photos

Siempre que se "escapan" fotografías de celebridades desnudas se convierte en un asunto del huevo o la gallina. ¿Es culpa de quien toma las fotos o quien las comparte? No habría nada que compartir si no se hubieran tomado desde un inicio, pero también, sobre todo en este día y era, cualquier captura digital está propensa a subirse a la nube y compartirse. En la generación Instagram es casi ingenuo no estar consciente de ello.

Es probable que sí consista en una invasión de la privacidad, pero eso ya atiende mas a cuestiones morales, legales o filosóficas. La tecnología para capturar imágenes no está sujeta a ninguna obligación. Es la misma generación Instagram quien nos ha acostumbrado a compartir todo. Nuestros paseos por el muelle, el lonche del medio día, clips de la tortuga. ¿Por qué un desnudo haría la diferencia? ¿Es nomas por el pudor social? ¿Las costumbres morales y culturales del tiempo?

Cuando se "gotean" los videos de decapitaciones en medio oriente o del narco mexicano, la opinión pública inmediatamente se parte por el centro como Moisés. Unos dicen que es inmoral compartir el contenido, cuando otros insisten que censurarse es perpetuar la injusticia. El mundo debe conocer lo bueno así como lo malo. ¿En qué momento un cuerpo desnudo entonces, debe o no pasar por la misma suerte?

Entiendo como puede ser una situación desagradable, sobre todo para los involucrados. No me imagino como reaccionaria yo si por alguna razón se filtraran todos mis Skypes sexuales que he tenido a lo largo de mi vida (aparte de sentir lástima por sus miserables ojos, claro) pero en un mundo morboso y sobre-sexualizado, es difícil no comprender por qué se vuelven virales estas cosas.

Seguimos siendo changos hasta cierta extensión. Changos que, en porcentajes, vivimos mas privados de la sexualidad (y la violencia, en todo caso) que si existiéramos en el natural salvaje. Usamos ropa para cubrir nuestra genitalia lo que indudablemente genera curiosidad por el conocido/desconocido. Incluso hablando de violencia, sacando cuentas, es mas la gente que no utiliza armas ni ha tenido que matar a otro humano para sobrevivir. Supongo a eso se le llama la civilidad y los remanentes del Renacimiento.

Jennifer Lawrence es una mujer muy bella, sin duda. Una de las brillantes celebridades a quienes, en nuestros tiempos, se les considera poquito menos que deidades. Las estrellas de cine son los nuevos Olímpicos. ¿No creen que los griegos fantaseaban con sus Ateneas, Artemisias y Perséfones? Probablemente sí, no es gratis que todas sus fabulas y narraciones usualmente están plagadas de sexo, engaños y aventuras.

No puedo determinar si está bien o mal. Si es correcto e incorrecto. No puedo negar que he permanecido como idiota mirando esas fotos porque, ¡Santo Cielo!, J. Law es una persona fascinante. Pero no es la primera vez que sucede, si hubiera una lección que aprenderse, ya se hubiera aprendido, ¿No creen? O simplemente tal vez, la dura lección es aceptar que la privacidad ya no es algo tan privado.

martes, junio 17, 2014

La más civil de las batallas

Voy a proponer una opinión menos cínica hacia el soccer por que parece ser lo único de lo que habla todo mundo en estos días.

La principal razón por la que no me gusta el fútbol es por la misma que el béisbol sí: Mi padre. Es algo que he estado pensando los últimos días. Recuerdo que desde niño iba a los partidos de los Padres con mi apá y es por él que aprendí a comprender/querer el deporte. Pudo haber sido cualquiera. Por ejemplo, mi padre también es San Diego Charger pero a mí el Americano jamás me ha entrado (exceptuando en las movies, estoy de acuerdo es uno de los sports más cinemáticos.) Y reflexionando sobre lo mismo, creo que mi papá nunca se metió en el soccer por que al parecer mi abuelo si era chutalero (no lo sé, nunca lo conocí, lo he escuchado en bits y piezas de conversación a través de los años) y posiblemente la rebeldía se brinca una generación en la familia.

El beis es interesante para mí. Es pasivo (algunos dirán aburrido, está bien), disfruto la estrategia ajedrez-like, el ritmo, la precisión, su naturaleza democrática basada en turnos, el glosario de modismos que se han colado al lenguaje para describir la vida. Cuando otra gente habla del fútbol con pasión desenfrenada no lo entiendo, de verdad, probablemente de la misma manera que cuando alguien me escucha hablar sobre baseball.

Y no es nomas sobre los deportes. Uno puede ser pasional con las películas. La cocina. Gadgets de tecnología. Zapatos. Estamos construidos, quiero creer, y no sé si en proporciones exactas, un 50% por lo que crecimos-con y el otro 50% por lo que vamos descubriendo en la vida.



Recuerdo que en la primaria y quizá la secundaria, había breaks y espacios para cascaritas de fútbol. Siempre me elegían de portero, no sé si porque era el más desinteresado, flojo o el único pendejo dispuesto a aventarse sobre duro asfalto. El USA 94 y el Francia 98 eran un big deal y ahí fue donde empecé a notar que la gente se volvía loca por el soccer. La media ya hablaba de #PonerseLaVerde y #SiSePuede cuando el hashtag era solo un signo de gato en los teléfonos y Nokias 5110.

A pesar de ello, nunca me metí en el soccer. Repito, yo estaba ya mucho más interesado en los cuadrangulares de Sammy Sosa y Mark McGwire, los ponches de Randy Johnson y Greg Maddux, los imparables de Tony Gwynn y la carrera por el World Series del noventa y ocho.

Cuando la educación deportiva dejó de ser obligatoria y dejaron de elegirme para cascarear, justifique mi pereza con un nuevo y descubierto interés conocido como las películas.

Probablemente la etapa más irritante de mi vida fue cuando me inicié en el cine de arte y empecé a condenar los deportes, sobre todo el fútbol, como entretenimiento de simios. La gran manipulación de las masas. El circo del pueblo para mirar hacia el otro lado de los problemas. Si bien eso tiene proporciones de verdad, no hay industria exenta de maquinaciones turbias. Solo hace falta ver las movies de Adam Sandler.

A los dieciocho que capacidad de análisis tiene uno y naturalmente queremos ir contracorriente. Caray, todavía existe gente en sus treinta o cuarenta que observan el deporte con desprecio como si fuese un villano a derrotar. Uno que impide a la cultura evolucionar hacia otro plano de existencia. Comunicarnos con telepatía y levantar las bolsas de Doritos con telequinesis.

No sabemos nada del mundo y solo queremos pertenecer. Hacer y compartir los mismos rituales que práctica el resto. Por algo los cinéfilos seguimos yendo al cine cuando podríamos ver (casi) todo en digital o Netflix. Es un templo. Nuestro templo. Cada quien tiene el suyo.

La Copa Mundial en especifico porque tenemos a un pequeño crew de seres humanos representando colores y países. Hay una razón para que los equipos, de cualquier deporte, estén vinculados a una liga o una ciudad. Es por la misma razón que existen los políticos, las sucursales o los comités vecinales: Necesitamos (en teoría, no estoy tan de acuerdo) a alguien que nos represente donde no estamos o podemos estar. Los Dodgers son de Los Ángeles. Los Cowboys son de Dallas. La Selección Mexicana es de México. Con el uniforme se cargan los sueños y aspiraciones de todo un grupo de habitantes: Demostrar vía la competencia que somos superiores al resto. Esa es una tradición que viene desde los ancestros. Desde los changos hasta los emperadores. La conquista y la guerra. En ese espectro, el deporte es la más civil de las batallas. A nadie se le corta la cabeza como los Aztecas. Se invade otra nación con permiso y acuerdos, no con explosivos y balas. Se determina mediante acciones calificables (no como el arte, donde todo es subjetivo) quien de las pandillas es la mejor de todas.



viernes, mayo 16, 2014

La importancia de la familia: Godzilla



¡Cuidado! Posibles spoilers adelante:

GODZILLA (2014)

Quizás no de la familia en sí, pero del linaje. O el legado.

Hay un momento ligeramente triste cuando dos MUTOs, un macho y una hembra, lloran por la pérdida de su nido. Cientos de descendientes extintos por el avasallante poder del fuego. Una explosión. En el contexto de la movie, las criaturas no son una fuerza para empatizar con, pero no podemos dejar de sentir que se trata de animales. Como insectos gigantes. Viven para reproducirse y apoderarse de su entorno.

Godzilla no puede permitir que eso suceda, porque en cierta manera, el mundo es su propia descendencia. En un twist a la mitología original, Godzilla es una criatura antes del tiempo, que vive en el fondo del mar como protector del planeta. Es emocionante esa idea esotérica del elegido en forma de reptil, como un Neo para la Matrix, como el Jedi que traerá balance a la Fuerza.

Asumimos Godzilla habita solitario en el abismo (dejaremos que las secuelas nos respondan esto) existiendo como el rey sin casta. Tal vez una alegoría mas ad hoc seria el samurái sin amo. Un ronin. El cowboy de la naturaleza que viene a limpiar el pueblo de las pestes. No tiene nombre, lo llaman como un Dios, y como llega se desaparece.



Lo que da peso a estas ideas son dos padres humanos que complementan la película. En un span de 15 años, el primer papá sufre una pérdida terrible y en consecuencia también a su hijo. Los niños son importantes en el film por que muchos descubrimientos se hacen desde sus ojos. La primera destrucción de la planta nuclear (la cual tiene ecos sincrónicos durante su segunda destrucción, poniendo al hijo, 15 años después, presenciando lo mismo). La secuencia del subway en Hawaii, tiene en el centro a un niño. La primer aparición de Godzilla, es vislumbrada por una niña. En la evacuación del puente Golden Gate, la segunda aparición de Godzilla, se explora desde un autobús escolar, lleno de infantes en fuga.

El hijo original, ahora siendo un militar adulto, tiene la típica implacable misión gringa de proteger a su familia. Al resto de las familias. En una movie mas chafa, estaría haciéndolo solo por América. Sí y no. Por que mas allá de patriotismo simplón, lo que se trata de proteger siempre es el patrimonio. El linaje. Más allá de las fronteras, es la vida quien insiste en perseverar. Es el hijo quien prende fuego a las crías de los MUTOs. Es un acto igual de despiadado que permitir que los especímenes nacieran. Solo puede existir uno.

Godzilla entonces deja de ser únicamente el monstruo gigante y se convierte en un símbolo de la urgencia interna para sobrevivir. Porque hacemos lo que hacemos. Hay un momento emocional en el que Godzilla y el humano intercambian miradas. Uno reconoce al otro dentro de sí mismos. Tu eres yo y peleamos por lo mismo. El legado de la humanidad.



lunes, abril 21, 2014

Movimientos de cine independiente

Una de las expresiones que más odio es aquella que sugiere mirar al pasado para poder prevenir el futuro. Evitar los mismos errores. Siempre excava en lo negativo y nunca nadie te invita a volver al pasado para resolver o encontrar respuestas positivas de lo que vendrá.

Otra frase que odio, que no es tanto en si una frase, sino dos palabras que más veces que siempre se arrojan en conjunto son: Movimiento e Independiente.

Y estoy seguro que ninguna de ellas nace con malas intenciones, al contrario (yo también falté a eso en mis tareas universitarias ). Me voy a poner pragmático solo por las intenciones del texto, que estoy casi seguro al final de éste todos zarparemos en el mismo barco sobre los movimientos y la independencia.

Los que me leen cuando se me antoja escribir saben que el 90% de mis desvaríos son sobre cine. Sobre lo que veo en otros y ahora, desde que abrí mi productora y decidí hacer una película, empiezo a preguntarme sobre lo que veo en mi. Sobre esta cosa que llaman movimiento.

Me pregunto si la palabra movimiento de entrada, ya sea antes o después de cine, consiste en pleonasmo por que el cine es movimiento. La cinemática, que es de donde viene la palabra cinematografía, es el estudio de la trayectoria en función del tiempo. A la cinemática no le preocupan las causas del movimiento ni las fuerzas que lo originan (eso lo hace la mecánica) sino, por ponerlo románticamente, ver las cosas suceder. Es una definición hermosa y perfecta por que, una movie es una movie, perdemos más en tratar de descifrar quien, donde o por qué se realizó que en ponernos a estudiar su movimiento en relación a nuestro tiempo. Lo que llamo la experiencia cinemática, pues.

Ahora, hablar de independencia siempre es muy vago porque para algo ser independiente, tiene que haber estado conectado en algún momento a otra cosa. O quizá no, pero de alguna manera u otra existe un vinculo etéreo. En términos políticos por ejemplo, es el "movimiento" de personas que quizá buscan una autonomía nacional. En el arte se vincula a tendencias de nichos específicos. Tendencias también conocidas como, vaya sorpresa, "movimientos". El cine que no está condicionado a otro.

Hay todo un argot establecido de las palabras movimiento e independiente en relación al cine, no me estoy haciendo el tonto. Para entender las cosas y su lugar en la historia es necesario ponerles un nombre, y los movimientos de cine y el cine independiente tienen definiciones concretas, pero, como dije arriba, este texto tiene intenciones pragmáticas de convertirse en una guía de lo que vendrá. Necesito que me sigan.



Entrar a producir una película, por más barata que sea, es costosa. De tiempo, recursos y dinero. Y de las tres, para bien o para mal, la única que se puede recuperar es el dinero. Eso es el capitalismo. Convertir las perdidas en inversión y las ganancias en beneficios.

Porque a estas alturas, habla un ciudadano mexicano en medio del 2014, el cine, como industria de manufactura creativa pertenece a una infraestructura establecida por gente que no somos nosotros (ahora me referiré a ti y a como nosotros) estamos sumergidos en un ciclo de producción que le beneficia a algunos y no a todos. Y no soy hippie. No estoy pidiendo que nos regalen cosas que no nos merecemos, sino propongo que vayamos a ganarlas por otro lado.

Exhibición A: Thomas Alva Edison era un cabrón. Si algo no existía él lo inventaba (o robaba, dicen) y registraba la patente. A la larga mejoró las condiciones de vida de la humanidad, pero ante todo, hizo lo posible por mejorar su cartera. Era un hombre aprovechando la extensión de su creatividad para hacer dinero con ella. Una de las tantas invenciones que estaban a su crédito era el kinetoscopio, primera versión de cámara para registro y proyección de cine, atrás en 1892.

No es necesario recordar en qué se convirtió ese pequeño fenómeno de hacer cine, pero por muchos años (entre 1894 a 1918) cualquier persona o compañía que quisiera hacer una película, indudablemente tenía que utilizar la tecnología de Edison, lo que significaba pagar una cuota a la Motion Picture Patents Company (a.k.a. el Edison Trust) e incluso aquellos que no, operaban bajo amenaza de litigación por violar la patente. Para hacer cine tenias que pasar por una sola y misma persona en Nueva Jersey, imaginen eso.

En algún momento de la historia los carteles de cine eran solo fuentes
Biograph, una de las compañías que si pertenecían a la MPPC, decidió en 1910 enviar a D.W. Griffith y un crew de actores a grabar un western por primera vez en la historia al mágico lugar donde ocurrieron las cosas: California (entonces todos operaban en Nueva Jersey o Nueva York). Por muchos factores, ya sea el clima, los paisajes o la lejanía de todo lo establecido, el lugar que se eligió para filmar fue un pueblo llamado Hollywood, quizá hayan escuchado hablar de él.

En una época sin internet, de alguna manera u otra las noticias de este maravilloso lugar llegaron a la east coast de Estados Unidos. En 1913, cansados del monopolio Edison de producción que imperaba, un grupo de rebeldes decidieron hacer un "movimiento" permanente al oeste. Inventaron sus propias cámaras y empezaron a trabajar "independiente" a las garras todopoderosas del Edison Trust. De costa a costa, y sin e-mails, para Nueva York era casi imposible tener control de lo que ocurría en California. Se establecieron pues en Hollywood unas pequeñas compañías que quizá hayan escuchado hablar de ellas: 20th Century Fox, Metro-Goldwyn-Mayer, Paramount Pictures, Warner Bros., y RKO Pictures.

Pues bueno, se habían fugado. Ahora estos independientes tenían que formar sus propios métodos de exhibición y distribución. Y les funcionó.

Para 1918 ya se había establecido la ley que cancelaba las patentes del Edison Trust (ahora ya todos podían hacer movies, según) pero ahora habría que pelear contra un nuevo monstruo: El studio system.

Las pequeñas compañías indies que pudieron, se convirtieron ahora en la estructura vertical que no permitía la entrada a nuevos productores. La historia repitiéndose otra vez.

En 1941 varios actores y productores como Mary Pickford, Charlie Chaplin, Orson Welles y Walt Disney establecieron la SIMPP (Society of Independent Motion Picture Producers) para destituir al oligopolio de los estudios. Para 1943 la Suprema Corte de EU ordena a Hollywood erradicar sus prácticas de control. Exit: La época de oro. Enter: La tercera venida de los independientes.

Y así sucesivamente y así...



¿Cuál es la moraleja de la historia?

Del 2011 para acá, es emocionante que se hacen cada vez más películas en Tijuana o en general Baja California. El año mas prolífico, según mis records (y mis records no son los oficiales) ha sido el 2013 con ocho estrenos: Yan She II, Suena, Pares y Nones, Navajazo, Basura, Apocalipsis Zombie Origenes, Regina, Levantamuertos.

El problema no es la producción, si pensamos en que los números solo van a incrementar, nunca retroceder, sino las posturas extremas que toman sus productores. O guardan su película para siempre en un cajón (o el hard drive) después de dos o tres exhibiciones gratuitas o están empujando demasiado por colarse al Edison Trust de la actualidad, que es la "industria" de cine mexicana. Ninguna de las dos son viables.

La moraleja es que no podemos hablar de movimientos e independencias si no hacemos nada por generarles.

Aprovechemos las ventajas de los tiempos:

a) No tenemos que inventar nuestras propias cámaras y equipos de video. Ya son lo suficientemente baratas para que las maquinas se ajusten a nuestros modelos de producción.

b) Hace cinco años se estableció la primer escuela de cine en la región, el año pasado la segunda. Fuera de los juicios y comentarios que se puedan originar, estamos hablando de generaciones con conocimientos profesionales que aunque sea en "papel" están aptos para gestionar proyectos cinematográficos.

c) Hay una nueva ola de empresarios jóvenes y pequeñas empresas con las facultades y recursos para invertir en producciones baratas. Usualmente hay miedo y desconfianza por que se plantean modelos astronómicos de producción, pero hay que pensar en estrategias de exhibición y distribución que beneficien a las dos partes (creativa y económica).

d) Finalmente, el internet, oh, internet. ¿Qué haríamos sin internet? El medio más barato, rápido y de largo alcance de nuestra era para difusión, publicidad, distribución y exhibición. Si el porno amateur ha logrado hacerse de larga vida online, ¿por qué nosotros no?

Les dejo este texto como comida para el pensamiento. Ya vendrán los postres.

domingo, febrero 02, 2014

Bad Grandpa no es tan malo

Este texto contiene spoilers, si es que acaso esta movie puede ser arruinada.

El momento más importante de Bad Grandpa, el más reciente brainchild de los genios en Dickhouse y Jackass, y que lo veiamos venir desde el trailer, es el concurso de belleza infantil que Johnny Knoxville (como el abuelo Irving) y su nieto Jackson Nicoll crashean cerca del final de la movie. Jackson (Billy) es un niño. El concurso es para niñas. Esas horribles competencias donde madres gordas y frustradas disparan maquillaje en los cachetes de sus hijas y las entrenan para actuar como prostitutas. Coquetearle a los jueces sin saber que 10 años más tarde esas sonrisas y maneras de andar responderán a consecuencias sociales mas sustanciales. Y no quiero sonar como una doñita espantada por qué no lo soy. Ni si quiera tengo hijos, me da igual hasta cierta extensión como cada quien decide educar a los suyos. Pero hay que amar la paradoja. Ellas son las mismas madres aterradas ante la presencia de un niño literalmente vestido, no solo como mujer, sino como stripper. Meneándose con gracia en un poste que sostiene orgullosamente a la bandera Norteamericana. Algunas cubren con horror sus ojos o los de sus hijos, expectando en shock, consternados desde las butacas ante semejante despliegue de inmoralidad.

¡Oh la humanidad!

Bad Grandpa (Abuelo Malo, traducción literal) realmente no es tan malo. Maldad como conjunto no es necesariamente el atributo que yo decidiría utilizar para clasificarlo. Toda la película se trata sobre un viejo que insiste en renunciar a la única familia que lo quiere, su nieto Billy. Su esposa recién murió, su hija es una drogadicta y su yerno parece vivir de una serie de negocios ilegales. Billy es algo que no quiere, ni cree necesitar a estas alturas de su vida. Está viejo y cansado (aunque sus acciones demuestren lo contrario, las explicare más adelante). Billy es una carga, al menos de principio, pero al final, decide aceptarla. Se vuelven amigos en el camino. Lo más importante, aprenden a quererse.

Bad Grandpa no es una historia de maldad, sino de transformación. De aprender a jugar con las cartas que se nos han entregado y disfrutarlo. Descubrir que cuando nos sentimos solos, a quien necesitábamos siempre estuvo a nuestro lado.



¿Por qué sería malo Irving? ¿Acaso porque decide abandonar (o utilizar como peón, por lo contrario) a Billy en cualquier oportunidad de coquetear e intentar seducir mujeres en la calle? Se trata de un anciano de 86 años fatigado, más cerca de morir que de vivir, que utiliza como ventaja el deceso de su esposa para liberarse emocionalmente. Si no liga e intenta coger una última vez, quizá no pueda volver a tener esa experiencia fabulosa. La experiencia de la vida. ¿Qué hombre no puede empatizar con eso? No ocupamos irnos tan lejos, ¿cuántos hombres de 40 or less no quisieran dejar ya a su mujer por una colita veinteañera? ¿Es eso maldad o simplemente biología?

Y al final, ¿como explicamos que Irving fracase en cada intento, de los múltiples que hay a lo largo del film, para cumplir con su objetivo? Quedarse con Billy, de la manera que la película nos lo plantea al final, no es un acto de resignación. Legítimamente Irving se da cuenta que "ya está muy viejo para eso". Su quest por la nueva vida no vendrá con las experiencias que consiga (no a estas alturas) sino en preparar a su nieto para las suyas. A la edad de Billy todos necesitamos a esa figura paterna que nos guie. Que nos enseñe a pescar. Que nos prepare para explorar la sexualidad y los dilemas morales de la adolescencia, y quizá eventualmente, formar una propia familia. Para que Billy no se convierta, cuando llegue el momento, en un abuelo malo por sí mismo.



¿Quién es el malo entonces en una película que lleva el adjetivo en su titulo? Los cineastas, es una buena opción. Documentalistas que se empeñan en mostrarnos la complejidad de la existencia. Mostrar a gente común que no está dispuesta a romper las normas de su cotidianidad (o la legalidad) cuando se enfrentan a las circunstancias. Miedo a lo desconocido. A lo anormal. A lo extravagante. A las cosas que vistas desde otra perspectiva pueden ser tan naturales, y en el contexto indicado (como el de esta movie) hasta risibles. ¿Por qué debemos reímos de la miseria y el rechazo?

Entonces, ¿qué tal si los malos no son los cineastas, sino nosotros? Es más sencillo negar nuestras fallas cuando las topamos en el reflejo del espejo y el distanciamiento que nos ofrece una pantalla. El cinema experimental no solo es cosa de acudir a lo abstracto de la imagen, también está en la evocación de los sentimientos, lagrimas o risas. No es solamente la obra que en lo general se cataloga como aburrida y la aplauden solo unos cuantos pretensiosos intelectuales. El verdadero artista experimental del presente encuentra la manera de subvertir nuestras expectativas, forzarnos a evaluarnos y hacer una parada donde no estamos, o peor aún, no queríamos estar.

Ser bueno o malo, depende de cada quien.


sábado, enero 18, 2014

Movies del 2013: Las nominadas al Oscar

Hace dos semanas publicaba mis movies favoritas del 2013. Ahora les vengo con una especie de listado 1.5. Usualmente las películas nominadas a los Oscar se estrenan en cines mexicanos hasta los primeros meses del siguiente año, incluso muchas veces dependiendo de los resultados de las mismas en la premiación. Salvo Gravity, la movie que todo mundo vio en el otoño y hace unas semanas The Wolf of Wall Street, las demás siguen flotando en el próximamente.

Porque el destino es interesante, y abundan los screeners regados en PirateBay, es la primera vez que he visto mínimo el 80% de las nominadas a Best Picture del 2013. Y las he visto por que hubo un interés legitimo de mi parte. Hasta Saving Private... digo, Mr. Banks, que terminó fuera de la competencia (y qué bueno, no tiene personalidad) por que pensé haría un bonito comentario sobre la cura de explorar el cine dentro del cine.

Algunos opinan que los Oscares no tienen validez alguna, es una selección hecha por gangsters o mero entretenimiento. Tal vez. Que quizá no reflejan nada especial, pero ahí es donde difiero tantito. El problema no es la premiación como conjunto, sino los ganadores. La evaluación del arte es subjetiva y galardonar algo como mejor no necesariamente significa que lo sea. Si la gente se enoja o aplaude cuando triunfan sus quinielas es porque de alguna manera se siente la aprobación o el rechazo de nuestras opiniones. "¡Tenia razón! Es la mejor película del año. Soy todo un crítico de cine" o "¿Que gano quién? ¡Película tan mas culera!".

En el gran panorama de las cosas, lo importante, lo que se queda en la historia, son las selecciones. Lo que las mismas hablan sobre el estado del cinema actual o mainstream. La distancia entre los tópicos o las escalofriantes similitudes. Las cosas que son relevantes para una industria que sin duda las usa como punto de referencia para perpetuarse a sí misma. Que directores, guionistas, actores, etcétera consigan mas trabajos. ¿Cómo creen que se encuentra el buzón electrónico de Alfonso Cuarón en estos días?

Si algo mínimo, son un tema para conversar entre cinefilos y el espectador común, y la conversación amigos, esperemos sea algo que nunca sobre.

Aquí unos comentarios sobre las siete que vi.



LA PEOR DEL MONTÓN:

12 Years a Slave (Dir. Steve McQueen)

Hay que agradecer a Django Unchained por salir primero y taclear un tema importante, con una aproximación mas cinemática, y en comparación, sin tomarse tan en serio. Y no es que diga que un tema de esta índole (al menos para los gringos) no deba aproximarse con seriedad pero yo no me la compro. Es una pieza aburrida de explotación como alguna vez acusaron a Mel Gibson y su Pasión de Cristo. Lincoln de Spielberg estaba más emocionante, así se las dejo. Esclavo por Accidente (@joeytijuana dixit) es manipulación emocional de la que gusta, y posiblemente por ello continúe siendo el top choice para ganar todo.

¿Qué premio le daría yo? NINGUNO.



EMOCIONALMENTE CONFUNDIDO SOBRE:

Gravity (Dir. Alfonso Cuarón)

Ya he hablado mucho de Gravedad. La coloqué en primer lugar de mi lista por que la considero la obra más emocional y tecnológicamente significativa del año (y para mí eso es importante) pero debo admitir, no le daría un galardón que celebra al tradicionalismo.

¿Qué Oscar le daría yo? Mejor dirección a Cuarón claro, y arrasar en los rubros técnicos.



Y EL PREMIO WANNABE ARGO 2.0 ES PARA:

Captain Philips (Dir. Paul Greengrass)

Mas de acción que otra cosa, con todo y la tensión excesiva, últimamente me cuesta trabajo conectar con este tipo de movies cuando están basadas en hechos reales recientes. La primera mitad me pareció la mejor parte. La incertidumbre de una tripulación completa se convierte en un problema estresante, pero en la segunda mitad me fue difícil preocuparme por la vida o muerte del personaje que ESCRIBIO EL LIBRO en el cual el film está basado.

¿Qué Oscar le daría yo? Edición audiovisual: montaje y/o sonido.


ESCÁNDALOS AMERICANOS:

American Hustle (Dir. David O. Russell) y Dallas Buyers Club (Dir. Jean-Marc Vallée)

Ambas son similares en que cuentan la historia (verídica, una vez mas) de personajes puestos en las circunstancias ideales para estafar al sistema y hacerse ricos de sus irregularidades (la ultima de esta lista también comparte esa influencia).



A veces la cosa no está en el producto final, sino en las expectativas. De las nubes donde viene Russell esperaba mucho y American Hustle me pareció un intento de algo más no logra nada. La relación entre Christian Bale y Amy Adams es una cute, con posibilidad de estar a la altura de Lawrence y Cooper en Silver Linings Playbook pero Hustle se convierte en la historia de amor por el dinero y los engaños, no entre una pareja. La película de amor definitiva este año la comentare más adelante. Y ojo, no estoy diciendo que las movies tengan que ser cursilerías románticas para ser buenas, simplemente tienen que ser algo. Actores chingones interactuando nomas porque si una buena película no hacen.



En la otra mano tenemos a Dallas Buyers Club de la cual no sabía que esperar y terminó siendo una cosa cautivante. Dos palabras: Matthew McConaughey. Si alguien se merece el premio de Bad Motherfucker este año es McCounaghey. Entiendo es emocionalmente manipuladora también, pero los problemas que resalta no son únicamente sobre cómo hacer mucho dinero rápido, sino cuestiones de salud. Se ha hecho más popular que la película el gimmick de Matthew a forzarse a perder más de 20 kilos para el papel. Y considero ese es el objetivo. No siempre sabemos cuán importante es la salud hasta que la tenemos en riesgo. El film lidia con las mafias que administran las drogas y la negligencia médica. Podrá ser una construcción ficticia basada en una realidad, aún asi, es la movie de este año que en mi opinión logra chocarnos admirablemente con un tópico relevante.

¿Qué premios les daría yo? A Amy Adams por sus roles en Her y Man of Steel y a Jennifer Lawrence por The Hunger Games: Catching Fire.

Y definitivamente a Matthew McConaughey y Jared Leto por ser unos cabrones.



EL ROMANCE HIPSTER:

Her (Dir. Spike Jonze)

Jonze siempre tendrá un lugar suave en mi corazón por producir Jackass, el único programa y serie de películas dignas de considerarse patrimonio de la humanidad. De sus movies como director no soy muy fan. Her está bonita. Bonitos colores. Bonitas actuaciones. Bonita intención. Nos quiere preguntar un montón de cosas sobre el amor, y si el mismo está sujeto a cuerpos físicos o es posible tener relaciones emocionales con un fantasma intelectual. Es la nominada del bonche cuyo tema no aspira a mucho (o aspira al tema más filosóficamente importante, el amor) y lo que intenta, puedo decir está bien logrado: Ser la movie romántica que los hipsters van a citar de aquí hasta que nuestro Instagram piense.

¿Qué premio le daría yo? Diseño de producción y guión original.



EL LOBO DEL CINE:

The Wolf of Wall Street (Dir. Martin Scorsese)

Ya he expresado mi odio reciente a películas innecesariamente largas. En lo mismo que dura la nueva de Scorsese puedes quemarte dos volúmenes de Actividad Paranormal, las que sean, y sobran 10 minutos. Es más, ni La Desolación de Smaug dura tres horas cerradas. ¿Pero saben qué? The Wolf podría durar seis y no pasaría nada. Tiene un montón de energía. Un Scorsese de 71 años canalizando a su versión de treinta para retratar sus trips de cocaína. Es una de las mejores aventuras del anti-héroe moderno. Leonardo DiCaprio le da una corrida por su dinero a McCounaghey como protagonista. Podríamos estar de acuerdo o no con las posturas morales del Lobo, pero me resulta mucho más interesante referirlo a aquel famoso discurso de Tarantino en Kill Bill: Superman es Superman aunque se disfrace de Clark Kent. The Wolf of Wall Street nos enseña que somos lo que somos y lo vamos a cargar hasta la cripta. Tan pronto caigamos en términos con ello, más felices seremos, porque si no lo haces tú, ahí viene alguien detrás para hacerlo.

¿Qué premio le daría yo? Mejor película del año.

*Al momento de esta publicación no he visto Nebraska y ni en un millón de vidas vería una película titulada Philomena.