lunes, enero 04, 2016

Mis TOP 20 movies favoritas del 2015

Creo que este es, o el año que más películas vi, o en general, el año que vi más películas buenas. Me costó trabajo cortar casi otras 15 movies de esta lista, al final por eso decidí añadir unas menciones honorables.

En fin, como siempre me gusta aclarar, se tratan de MIS favoritas, no necesariamente pronósticos de premios, aclamadas por la crítica o las de mayor aceptación universal. Son las que más me quitaron el sueño. Me dejaron pensando por días sobre cosas mías o cosas del cine en general. Sobre el pasado, el presente o el futuro. Sobre situaciones muy personales o eventos de la cultura popular.

Comenzamos:



SELECCIÓN EXTRA 1
WHIPLASH (Dir. Damien Chazelle)

Es del 2014, incluso estuvo nominada a los Academy Awards de ese año, pero como sabrán lo afortunados que somos aquí en México, se nos estrenó hasta el 23 de enero, 2015. Es sin duda el "Rocky" de los millennials (y aún mas 'Rocky' que otra que veremos más adelante). Probablemente la mejor representación de música y montaje que se haya visto en los últimos tiempos. Obra maestra sobre las ambiciones y la pasión. Una de las pocas producciones non-horror de los marcadores de tendencias en Blumhouse. Además, fue la primera vez que tuve nociones de Melissa Benoist, conocida por el mundo ahora como Supergirl; actriz para seguirle la pista. En definitivo mi movie favorita del año pasado, solo quería excusas para hacerle otra mención.




SELECCIÓN EXTRA 2
DAREDEVIL (Cre. Drew Goddard)

Las fronteras entre las series y la TV a veces se marcan solo por la duración total. Daredevil hace la lista por que si bien no es una movie, es de lo mejor que la ficción de "superhéroes" entregó este 2015 (al menos más redondo, ya lo explicaré abajo en la lista). La fórmula Marvel que tanto se vio prometedora hace unos 7 años irónicamente les ha traído su propia caída. En vísperas de lo que pinta como otra entrada insufrible (Age of Ultron también tenía un épico trailer, dejen de fanboyearse con Civil War niños) Daredevil ofrece una aproximación extremadamente desgarradora y sangrienta, con espíritu de historieta sí, pero que trata a su audiencia como adultos.




20. FIFTY SHADES OF GREY (Dir. Sam Taylor-Johnson)

Los conteos no solamente deben ser un espacio para enunciar obras maestras. A veces es la única manera que tenemos de llamar la atención hacia películas que se evitan violentamente. Todavía insisto que 50 Sombras de Grey resalta preguntas interesantes sobre el amor y las relaciones en pareja. No entiendo porque si habría de perdonarle a los Gaspar Noes y Lars Von Triers del mundo sus miradas pretenciosas sobre el sexo pero no hay cabida para dignificar una tarifa más comercial. Recuerdo cuando hace un par de años agonicé las tres horas de La Vida de Adele, una tomada de pelo hecha para escandalizar al cristiano común que aparentemente nunca ha visitado PornHub. Como cinéfilos estamos obligados a mirar detrás de la cortina, del shock barato y críticamente complaciente. En ese sentido, 50 Sombras es una movie mucho más transparente, mucho más honesta.




19. CINDERELLA (Dir. Kenneth Branagh)

En medio de un sobre-flujo de adaptaciones live action a los mitológicos cuentos de Disney, el director Kenneth Branagh logra entregar una movie con corazón, un cuento de hadas que trasciende las épocas. La madrastra malvada (interpretada por una siempre-genial Cate Blanchett) representa esa fuerza opresora que intenta detener y destruir nuestros sueños. Y aunque no todos soñemos con ser la princesa más bella del baile (aunque tal vez deberíamos) recordemos que los relatos de antaño son una metáfora. Sí, a lo mejor hay magia indescriptible y calabazas hechas carroza, pero al final, la heroína es el triunfo de la voluntad. Nota: Ser rescatados por un guapo príncipe y vivir felices para siempre puede parecer obsoleto hoy, pero recuerden que la historia viene de los 1600 ¿Que se puede hacer? La decepcionante entrada final de los Hunger Games concluye con una idea similar y salió este año (publicada en el 2010). Eso es mucho más deprimente.




18. THE VISIT (Dir. M. Night Shyamalan)

Después de un par entre buenas a regulares películas, Shyamalan se creyó demasiado su propio mito y se perdió en un abismo de expectativas que no pudo entregar. Aliándose con la casa productora de Jason Blum, que se ha convertido en sinónimo de terror mainstream durante los últimos dos años, Blumhouse, nos presentaron The Visit; Intento de bajo presupuesto en formato 'found footage' sobre unos kids realizando un documental acerca de sus misteriosos abuelos. Es una que destaca, incluso dentro su propio sub-género, por la idea de utilizar niños como los narradores con la cámara. Está envuelta con un humor curioso e incomodo que ayuda a realzar sus secuencias más terroríficas. Se puede concluir que el aura siniestra de la película tiene que ver poco con lo sobrenatural (en un comienzo al menos) y es más sobre las opiniones ambiguas de la juventud sobre la senectud. Singularidad que la hace destacar dentro del horror genérico que usualmente invade las salas.




17. FANTASTIC FOUR (Dir. Josh Trank)

Lo repetiré hasta que me entierren: Fuera de las propiedades de Marvel y DC para la televisión, la mejor propuesta de superhéroes este año fue Los 4 Fantásticos. Mi comparación inmediata, y lo hago con reservas ya que tampoco fue bien recibida, es Prometheus de Ridley Scott. Tiene una ligera aproximación "realista" a la aventura espacial, aunque no llega a los niveles de otra que veremos más adelante, (curiosamente también de Scott). Gran parte de la movie se dedicó a la pseudo-ciencia de manufacturar un portal hacia otras dimensiones. Los misterios, los riesgos y las terribles consecuencias. Su propia maldición es que forma (o formaba) parte del plan más grande que están tomando todos los estudios: Generar universos y franquicias familiares. La intervención de Fox para entregar un producto amistoso destruyó la visión siniestra de Trank (El director de Chronicle, recuerden) y en su recta final evidentemente cambia de tono. En un año donde TODO el cine de máscaras y capas apestó, agradecí bastante el esfuerzo de entregar algo único y diferente. Muy diferente.




16. STRAIGTH OUTTA COMPTON (Dir. F. Gary Gray)

Las historias de superación vienen en todos tipos y formas (Ya les hablé de una con Whiplash). Debajo de este biopic sobre la agrupación N.W.A. encontramos la clásica historia sobre alcanzar tus sueños y que hemos visto incontables veces desde 8 Mile con Eminem hasta Glitter de Mariah Carey. Como en el caso de Cinderella, se trata de una fábula tradicional y es la construcción la que convierte en relevante o no a una película. De hecho, Straigth Outta Compton es casi la antítesis al cuento de hadas porque la batalla es/fue real. El éxito avasallante de N.W.A y sus integrantes, como daño colateral, deja en descubierto la frustrante situación de una sociedad que no comparte la misma fortuna de "salir adelante". Hay un momento escalofriante cuando el director nos muestra la televisada agresión policial sobre Rodney King. Es un viejo pietaje en VHS de 1992 pero el escalofrío viene de saber que aún en el contexto de hoy, nada ha cambiado.




15. A MOST VIOLENT YEAR (Dir. J. C. Chandor)

Película con aparente premisa simple: La guerra por el imperio del combustible en Nueva York de los 70's. Se convierte en un powerhouse de actuaciones por dos de mis actores favoritos del momento (notarán que vienen con más películas en este listado) Jessica Chastain y Oscar Isaac, la pareja de empresarios que recurrirán a cualquier método para mantener su changarro abierto. No hay personajes buenos ni malos, todos anti-héroes unidos por el instinto de supervivencia. Recupera lo mejor del thriller de antaño donde las motivaciones e incertidumbres empujan las acciones y no sobre-manufacturadas secuencias de acción gratuitas. Si hay una persecución de autos cerca del final de la cinta, y es mucho más excitante que cualquier minuto en las 3 horas de Furious 7.




14. TURBO KID (Dirs. François Simard, Yoann-Karl Whissell, Anouk Whissell)

¿Cómo sería un Mad Max: Fury Road pero en bicicletas y para el público adolescente? Llena de guiños al cine ochentero y altas dosis de sangre caricaturesca, sobresale como la movie mas "cute" del año. En medio de un mundo distópico, con escasez de recursos y guerreros de la violencia, The Kid es fanático de un mítico héroe del pasado llamado Turbo Rider. Tras encontrarse un artefacto alienígena que convierte deseos en realidad, el chico obtendrá los poderes de Turbo Rider, haciéndose llamar ahora, apropiadamente, Turbo Kid. Aliándose con Frederic, misterioso vaquero del futuro y la chiflada Apple, chica quien sin duda se roba la película como sidekick que viste overoles pasteles, diamantina y lleva una cabeza de unicornio en su bike; deberán destituir al despiadado Zeus, violento amo de un mundo baldío y su banda de matones criminales. No fue un lanzamiento grande, posiblemente se queda en el culto como aquella Hobo With A Shotgun, pero si la descripción anterior suena como tu taza de té, garantizo es una aventura que no deberás dejar pasar.




13. CREED (Dir. Ryan Coogler)

Siguiendo la lección actual de convertir todo en seriales, franquicias y universos expandidos, Adonis 'Creed' Johnson (el hijo ilegitimo de Apollo Creed) se introduce como el nuevo superhéroe en el canon instituido por Rocky Balboa. Un mundo donde el hombre común, figuras callejeras improbables pelean la única batalla que importa: La interna. De paso, convirtiéndose en ídolos de la afición. Tal como lo hiciera otra saga intergaláctica este año, Creed repite muchos beats de la cinta original de 1976 (Sea algo bueno o malo, depende del espectador), situada obviamente en diferentes momentos, la primera venia envuelta en el contexto de la migración, y no dudo que Ryan Coogler haya aprovechado para hacer también una declaración sobre la raza, tópico más que relevante hoy. Es al final, y no quiero ser peyorativo, un drama deportivo, sobre box. Vivir la emoción de dos hombres que suben al ring y solo puede haber un victorioso. Eso nunca pasa de moda.




12. IT FOLLOWS (Dir. David Robert Mitchell)

La primer ocurrencia trascendentalmente horrorifica en It Follows no es su maravillosa secuencia inicial, o la macabra introducción del "it" que "follows". Se trata de un pequeño momento en el que Jay Height (Maika Monroe, estrella en ascenso) se observa en el espejo, contemplando bajo su ropa interior y al posible rumbo que va a tomar su vida. Es ahora una víctima de la incertidumbre poscoital. La movie elabora sobre el argumento de que una violación también puede ser consensual, no solo del cuerpo, también de la psique. Sumado al pánico sexual y la angustia natural de ser adolescente, todo esto viene bien empaquetado bajo un contexto de cine de horror sobrenatural. Es la versión moderna y más retorcida de la Scooby pandilla: el grupo de amigos que tratarán de desenmascarar al fantasma que asecha. Una fuerte experiencia audiovisual que rompe los esquemas recientes del género.




11. THE MARTIAN (Dir. Ridley Scott)

Ya que estamos en el tema de géneros, entre Interstellar (de Christopher Nolan) y Gravity (Alfonso Cuarón), la película sobre exploración espacial se ha vuelto vigente de nuevo. La primera más inclinada a la ciencia ficción, la segunda al cinema de survival action, aquí The Martian de Ridley Scott nos tienta con un poquito de ambas, pero pretende orientarse más hacia la "ciencia" que a la ficción. Entre comillas porque si bien la posibilidad de quedarse varado en el planeta Marte aún radica en lo fantástico, la historia (y la novela en que está basada) hace el mejor esfuerzo por asentarse en la física y las matemáticas. Por momentos se puede interpretar como un gran comercial para la NASA, pero si The Martian va a motivar adolescentes, incluso adultos, a tomar un libro o interesarse en la botánica ¿dónde está el daño en eso?

*Segunda aparición de Jessica Chatain en esta lista.




10. BONE TOMAHAWK (Dir. S. Craig Zahler)

Este año vio un pequeño revival del western: La complacencia comercial de Tarantino y sus Hateful Eight, la horrible "comedia" Ridiculous 6 del ridículo Adam Sandler, pasando por la tarifa Sundance con The Keeping Room y Slow West. Incluso Wikipedia lista The Revenant como tal. He visto algunas, y sin duda la que dejó más imágenes indelebles en mi cabeza fue Bone Tomahawk. Cuatro hombres (incluido el gran Kurt Russell y Matthew Fox en el mejor papel de su carrera) cabalgando por rescatar a la esposa de Patrick Wilson, secuestrada por una banda de salvajes con un aura macabro. Un plot simple cuyo bajo presupuesto no la limita para envolvernos en la desesperación del desierto. Es un slow burn, más en sus dos horas y minutos de duración, pero pasar tiempo con personajes memorables, diálogos dinámicos y brotes extremos de violencia gráfica, la convierten sin duda de las experiencias más excitantes en el 2015.




9. CAROL (Dir. Todd Haynes)

Basada en la novela el Precio de la Sal de Patricia Highsmith, radical en su momento por hablar de amor lésbico en los 1950's. Resulta bastante notorio como está manufacturada para apelar por nominaciones, premios y academias. Impactante para el Hollywood intelectual aunque se trata de material que dejó de ser controversial desde los 70's. No es novedad, ya que el denominado género "exploitation" siempre ha sido ninguneado por los anales del cine. Y todavía así, mirando detrás del velo, no puede uno dejar de atraparse por el romance entre Carol (Cate Blanchett) y Therese (Rooney Mara). Es bastante frustrante que los contratiempos de su amorío son únicamente los de la época que les tocó vivir. Carol siendo mucho mayor y madura que Therese, presentan un interesante gap generacional y ante todo comparten el innato problema humano de no encontrar su lugar en el mundo, hasta que, claro, se encuentran una a la otra. Una exhilarante historia de amor que les hará sufrir y llorar (bastante) junto a sus protagonistas.




8. VICTORIA (Dir. Sebastian Schipper)

¿Se acuerdan de Birdman, la famosa ganadora del Oscar contada en una sola toma, que en realidad no era una sola toma, sino una serie de ellas pero montadas con tal precisión que engañaron a más de uno? Pues menos de un año después llega Victoria, técnicamente mucho más importante que el cine-arte promedio pues ocurre claramente en un solo take registrado entre las 4:30 y 7 de la mañana en Alemania. Bastante indulgente en sus 140 minutos de duración y que nos pide como audiencia ciertos saltos de credibilidad sobre su protagonista homónima (un tour de force por Laia Costa) pero ¡Wow! Es la película de una sola toma para destruirlas todas. Lo he dicho con anterioridad, basta pasearse por mis escritos previos: el cinema antes que un producto narrativo es uno tecnológico. Retos audiovisuales como éste no pueden dejarse pasar. No deben.




7. CRIMSON PEAK (Dir. Guillermo del Toro)

Rara es la ocasión donde veo una película en el cine más de una vez, voluntariamente (léase también no. 3 y no. 1) pero La Cumbre Escarlata me llenó con una hermosa imaginería que me sentí obligado a revisitar. Desde la construcción de sets, vestuarios, y toda la fantasía gótica que no vemos usualmente después de los 1970's. Es una historia de amor traída "literalmente" desde otra época que requiere al espectador colocarse en un estado mental de antaño. Un bello relato con las apropiadas explosiones de violencia, que se balancea entre el cuento de horror y el ridículo romance, donde la pasión honesta del autor (Del Toro) por el material en que se basa, se filtra por cada cuadro. Sobra decir que Jessica Chastain* se roba la motion picture, ¿pero a quién le sorprende?

*Tercera y última aparición de Jessica Chastain en esta lista. Actriz del año.




6. INSIDE OUT (Dirs. Peter Docter, Ronnie del Carmen)

Parece que alguien olvido avisarles a Pixar que las caricaturas son vehículos para entretener niños. Ninguna otra movie me tuvo este año chillando, pero lo que es chillar, con moco suelto y fuertes sollozos. Aún así, se de kids, chicos y chicas que la ven en constante repetición, 'porque les gustan los monitos'. Esa es la magia. Muchas veces se nos olvida que el 50% de una película (a veces mayor porcentaje) es el que nosotros metemos consigo a la sala. Funciona "intensamente" a distintos niveles, y puede poner a un conjunto de adultos a recapacitar sobre la madurez y sus infancias. A los padres reflexionar sobre sus hijos e incluso, ¿por qué no? Ayudar al hijo entender a sus padres. Es un circulo sin final por que la semilla misma de nuestras vidas viene así, en ciclos. Y alguien podrá ser cínico, argumentar que se trata de una visión Disney-ficada de los sentimientos pero habrá que decirle a esa persona que aún habemos muchos que no tenemos un trozo de carbón por corazón.




5. STARRY EYES (Dirs. Kevin Kolsch, Dennis Widmyer)

De nuevo otra historia sobre "superación personal". En este caso, una joven aspirante a actriz está dispuesta a todo para alcanzar la fama. Aunque eso signifique vender al demonio su alma y su cuerpo. Sexual e incluso estructuralmente. Los estragos de un Hollywood sofocante sobre la juventud ingenua y manipulable. Lo que me gusta sobre el descenso de Sarah Walker (interpretada por, hopefully, la estrella naciente Alex Essoe) es que deberá destruir todo (y/o a todos) para un dramático renacimiento como actriz y mensajera de Satán. Refrenada tanto por su trabajo mediocre, audiciones fallidas, amigos pretenciosos, etcétera, Starry Eyes plantea que la ruta al éxito no es una libre de sacrificios y para llegar a la cima hay que hacer de los más grandes. Unos bien podrían decir su experiencia es macabra, violenta y desafortunada pero yo prefiero creer es motivacional e inspiradora.




4. EX MACHINA (Dir. Alex Garland)

Ciencia ficción minimal que no solo te atrapa, te sumerge poco a poco no por la complejidad de diseño, sino por sus ideas. Es una de esas películas en una sola locación donde el debate entre los actores adquiere primer plano, en lugar de acción o secuencias elaboradas. Y más emocionante aún cuando uno de los personajes principales es un androide (Alicia Vikander como AVA). Le debe más a un thriller filosófico o al cine de horror que a la fantasía científica. La exploración entre las diferencias de ser humano y la inteligencia artificial. También hay que mencionar el standoff intelectual entre Domhnall Gleeson y Oscar Isaac (a.k.a. los memorables General Hux y Poe Dameron en Star Wars 7, respectivamente) en medio de una atmósfera de misterio e incertidumbre, definitivamente sin paralelos en el sci-fi moderno.




3. STAR WARS: THE FORCE AWAKENS (Dir. J.J. Abrams)

Estoy enamorado de Daisy Ridley, ¿Puedo decir eso? ¿Puedo usarlo como opinión valida? Hay un sutil bello momento al comienzo de la movie en el que Rey tiene la oportunidad de vender al droide BB-8 (cute, si, pero una maquina al final) por gigantes porciones de alimento (una comodidad rara de conseguir en el desierto). Lo medita unos segundos, antes de decidir en su contra. Bondad en el sacrificio, inadvertidamente su primer paso al "despertar" de la Fuerza. Entonces grité: "¡Estoy enganchado!". Batallas intergalácticas. Tecnología y criaturas bizarras. Personajes entrañables en medio de la eterna guerra entre el bien y el mal. Una nueva revisión al mash-up impecable de ciencia ficción y fantasía espiritual que George Lucas perfeccionaría atrás en 1977. Star Wars es (al menos para mí, y sé que es diferentes cosas para diferente gente) el levantamiento a la ocasión, contra todos los pronósticos, del ungido para restaurar la paz en la galaxia. La odisea de "cero a héroe" de la chica renuente e improbable. Una necesaria (y aún llena de tragedia) visión optimista del mañana. Ésta es el Star Wars que estábamos buscando.

*Tercera y última aparición de Oscar Isaac en esta lista. Actor del año.




2. SICARIO (Dir. Denis Villeneuve)

No sé porque Sicario resonó tanto conmigo. Sobra decir que he visto violencia antes en el cine, pero ésta tocó fibras emocionales. En el 2015 vimos bastante cine de acción, pero las secuencias de Sicario me resultan difíciles de abandonar entre más las pienso. No es enteramente sobre intriga política pero levanta cuestiones frustrantes sobre la situación de dos naciones en conflicto. Todos sabemos lo genial que es Emily Blunt, tanto que, y en gran contraste con la movie anterior, agonicé toda la odisea de la protagonista, su espiral al abismo de muerte y corrupción. Lo único que se me ocurre está vinculado a mi localización geográfica: no vivo en el centro del conflicto pero si suficientemente cerca para condenarlo. Villneuve nos guía por una problemática intrínsecamente compleja, poniendo los pies en una gran variedad de sub-géneros, resaltando más preguntas que soluciones. Pero eso algo bueno.




1. MAD MAX: FURY ROAD (Dir. George Miller)

La palabra movie (reducción vintage cariñosa de 'movimiento') se inventó atrás para algún día en el futuro poder referenciar a Fury Road. Película que revoluciona la cinematografía, como concepto al menos, en una era donde tal hazaña, después de 125 años de existencia, give or take, se podría considerar difícil de lograr. Una tormenta (de arena) perfecta donde se combinó el genio personal de un autor clásico y la cine-industria contemporánea que prioriza ante todo remuneraciones financieras; es el épico mito original (again) del bien contra el mal, narrado mediante todas las tecnologías audiovisuales disponibles hasta el momento: personajes maravillosamente construidos, efectos prácticos, digitales, fotografía, montaje y sonido. Una leyenda más vieja que el tiempo, sin embargo, no pierde relevancia entre más nos acercamos, día con día, sea por los cambios climáticos, el agotamiento de recursos y la inminente guerra mundial, a una extinción post-apocalíptica. Puede funcionar como lectura preventiva o, en el peor de los casos, como guía de supervivencia.


MENCIONES HONORABLES:


SPOTLIGHT (Dir. Tom McCarthy)
No tiene una manufactura magistral pero cubre uno de los tópicos más relevantes sobre la iglesia hoy.


THE WOLFPACK (Dir. Crystal Moselle)
Deprimente y maravilloso documental para los amantes del cine sobre amantes del cine en cautiverio.


KINGSMAN: THE SECRET SERVICE (Dir. Matthew Vaughn)
En un 2015 plagado de patadas y espías internacionales, en mi opinión fue la mejor entrada del género.


JURASSIC WORLD (Dir. Colin Trevorrow)
Se devoró toda la competencia. Sin duda el blockbuster de aventura veraniego más emocionante del año.


I SPIT ON YOUR GRAVE 3: VENGEANCE IS MINE (Dir. R. D. Braunstein)
En la tradición de sus antecesoras, cine explotativo para ilustrar tabúes como violación y el sexo.


A DEADLY ADOPTION (Dir. Rachel Lee Goldenberg)
Soberbio experimento televisivo de Will Ferrel y Kristen Wiig. Para fans de la comedia como arte.


@Brijandez

miércoles, septiembre 23, 2015

Los mensajes ocultos en "Bailando" de Paradisio

La música pop es usualmente minimizada por sus letras simplistas. Irónicamente, es aquella que tiene el mayor alcance, "popular" como su nombre lo abrevia. En ese caso, tiene mucho más sentido esconder mensajes sobre fantasías eróticas, drogas y suicidios en una canción con el power para viajar a la mayor cantidad de oídos (y subconscientes) en todo el mundo. Tal como lo hiciera Paradisio en 1996 con su tema Bailando.

La banda originaria de Bélgica lanzó un solo álbum en su breve historia, titulado Paradisio también. Se editó en 1997, gran parte de un año después que el éxito Bailando ya había destruido todas las discos de Europa y estaba a punto de cruzar el Atlántico hacia las Américas, en particular Estados Unidos y México. No había internet entonces niños, shit traveled slowly.

Interpretada por la originaria de España María Isabel García Asensio y sus pelucas rosas pre-Galatzinas, Bailando es una pieza integral del Eurodance noventero que hasta nuestros días representa en más de una manera el boom de toda una época. El riff de sintetizador inicial. Una vocalista española que, aunque canta en su idioma natal, porta un acento muy euro-ambiguo. ¿Que tiene está canción de particular para estancarse en nuestra cabeza? ¿Tendrá que ver con el absurdo de la lirica?

Si, asegura este escritor. Las letras no son extrañas por el bien de serlo. La cantante esta vocalizando a una chica desesperada por escapar. ¿De qué? Vamos punto por punto.

Sí señor, efectos especiales.

La primer línea de la canción. Recuerden que estamos en 1996, tres años antes de que la película Matrix revolucionara la industria audiovisual. Los referentes inmediatos a los efectos especiales eran herramientas físicas para alterar la percepción del mundo. O del performance. La iluminación en una obra de teatro, engaños visuales para vendernos cierta narrativa. Inmediatamente pensamos en las luces estroboscópicas de un club, que de alguna manera cumplen la misma función. ¿O se puede hablar de otro tipo de efectos "especiales"? ¿Como los inducidos vía un narcótico?

Y a todo esto, ¿Quien es el señor con el que interactúa la muchacha? Prosigamos.

Sí señor, una tentación.

Seamos personas de religión o no, todos conocemos el mito de la tentación original. No es descabellado creer que en países tan cercanos a la raíz como Bélgica, ni se diga España, las letras de sus artistas reflejen un sentir general sobre las provocaciones. El señor oscuro que viene a ofrecer la fruta prohibida a la inocente doncella. Y las drogas son el menor de los inconvenientes. Posiblemente "la tentación" es la muerte directa.

El principal problema que nos hace pasar por alto el mensaje secreto —y el eurobeat no ayuda, seamos honestos— es que desde el inicio nos apresuramos a situamos en el contexto de una pista de baile, no en el de la nota suicida de María Isabel (o a quien sea que esté interpretando). El pre-estribillo, que quizás es la parte más memorable de la canción, contribuye a tal concepción y a la vez nos otorga poca información. Valiosa, nevertheless:

Tu y yo a la fiesta, tu y yo, toda la noche. Tu y yo a la fiesta. Tu y yo.

No hay fiesta, queridos escuchas. La celebración es un stand-in por el festejo eterno. Como lo dejé claro respecto a la tentación, es necesario entender que Bailando sucede en un mundo donde el mas allá es una posibilidad alcanzable. "Toda la noche", es bastante determinativo. Todo es el infinito. El infinito es todo.

Bailando, bailando, amigos adiós, adiós, el silencio loco.

El coro, que siempre ha sido una pieza de lirica enigmática, es la que nos viene a confirmar el mensaje. "Amigos adiós", es la cálida y excitante despedida para todos los que te conocimos. El momento en que María Isabel parte hacia su deceso. El silencio es la confusión provocada por la pronta ausencia del sonido. Imagínense escuchar un segundo los ruidos del mundo y al siguiente ya no. Bastante loco, diría yo. Pero ella no quiere pesimismo. Quiere que la despidan, lo adivinaron, bailando.

¿Y cómo ha decidido la chica despojarse la vida? El siguiente verso podría contener la respuesta:

Sí señor, corona de cristales.

Es muy sencillo pensar en una princesa, la dancing queen, sobre todo porque más adelante nos encontramos otras insinuaciones royales. Pero realmente, ¿Qué es una "corona de cristales"? ¿La corona de cristo? ¿La cabeza llena de metanfetamina? ¿La explosión de sesos, frágiles como cristal quebrado, a causa de un balazo?

La escena del crimen.
En uno de los últimos encuadres del video musical para Bailando, podemos ver a María Isabel sostener un revolver apuntando al cielo. No directamente a la cabeza (eso sería muy obvio) y el arma es de juguete, pero entendemos el mensaje. Es la iconografía mortal disfrazada bajo la estética europop naive de los 90's. ¡Kabloom!

Sí señor, una emoción.

Se repiten el coro y pre-estribillo un par de veces para insistir musicalmente que no está pasando nada y podamos desacreditar la revelación secreta, o ni si quiera pensar en ella. La repetición es la estrategia más vieja del disco. Mantén los pies en movimiento, el cerebro apagado.

Cercana a la conclusión de la pista hay un puente narrado por María Isabel con el mismo aliento eurótico y rasposo, que ha hecho evidente a lo largo de toda la canción estamos en iguales partes ante un suceso tanto macabro como sexual. El fetiche final. El orgasmo en la muerte.

La luna estaba llena. Soñé de un palacio. Un paraíso que se llama Paradisio.

El mito mas aceptado sobre los instantes previos a fallecer es el de la vida completa flasheando ante los ojos. Y tal vez no ocurre frente a la mirada per se, pero podemos asumir es una experiencia que se da entre las sinapsis cerebrales. La luna y el palacio (otra referencia regal) son poesía sobre la partida. Las primeras imágenes del beyond idealizado. ¿Por qué otra razón la chica interpretaría "el paraíso" como Paradisio, el nombre de su banda? Además de ser descarada auto-promoción para que compremos el álbum, tiene más sentido creer que las últimas imágenes de María Isabel son las de los momentos felices que ha pasado con su ensamble. Las giras y los fans. La fama que le dio todo y al mismo tiempo utiliza como mensaje en la botella para encriptar su ultima fechoría.

Baile sensual, noche romántica, melodía.

Ya se habló bastante sobre los primeros dos puntos pero, ¿Melodía? De acuerdo a la Real Academia Española, el término melodía se describe como: dulzura y suavidad de la voz o del sonido. Reitero que el tempo y los beats de Bailando le hacen parecer como otra pieza electrónica cualquiera de los noventa, pero en propias palabras de María Isabel (Y vaya que si alguien se va a tomar al pie de la letra los enunciados de la RAE, tendría que ser una mujer que ha nacido bajo la influencia) estamos ante una dulce y suave melodía. La canción del cisne. Oídos necios si nos negamos escuchar. No es un grito de ayuda, sino un testimonio para las eras. La importancia del statement final.

Amigos, adiós.

@Brijandez

lunes, agosto 24, 2015

MODEL BY DAY (1993)

¿Cómo combate uno la fiebre de los superhéroes? ¿Se sucumbe ante la convertida en factoría de chorizos cinematográficos? ¿O volteamos hacia atrás por que el mañana no pinta más prometedor de cualquier manera?



1993, cuatro años después del revolucionario Batman de Tim Burton y a dos de que Famke Janssen comenzara a obtener su relativa notoriedad como femme fatale en el GoldenEye del 007 y Jean Grey con los X-Men, podemos encontrar Model By Day (Dir. Christian Duguay). Modelo por día, heroína por la noche. Basada en la historieta erótica de Kevin J. Taylor; adaptada para la movie por Jeph Loeb, conocido escritor y productor de varias propiedades de DC y Marvel tanto en el comic como en la pantalla.

La película empieza con un build-up fallido pues todos sabemos que Lex, la joven pelinegra que el director insiste en mostrarnos solamente su cuerpo y de espaldas, es la modelo Neerlandesa recién convertida en actriz (primer rol en las motion pictures) Famke Janssen. A la larga parece ser una decisión consciente, no solo explicaré la razón más adelante, sino porque una vez que la película decide revelar la profesión de la chica, es aquella de fashion model, posando para una sesión de fotos con temática Egipcia (¿o se suponía teníamos que creer era Egipto real?). Es cinema directo a video, pues. En otro lado del mundo, Jae (Traci Lind) es víctima de un crimen. Violentada, asaltada, despojada de un lujoso automóvil amarillo con placas que leen: XXX LEX.

La modelo abandona la sesión a medias para volar hacia Jae, su roomate, ahora internada en el hospital. Jae no solo tiene que enfrentar a Lex por haber perdido su coche (la matricula, ¿recuerdan?) sino con una belleza comprometida pues ahora, por alguna extraña razón, debe vestir un parche sobre el ojo derecho. Es una modelo también y los looks son su negocio.



El primer indicio del carácter de Lex comienza en esta escena así como en el par consiguiente. A ella no le interesa lo material, un carro más, un carro menos, su verdadero interés está en la amistad y seguridad de Jae, mientras le promete hará lo posible por restaurar todo correctamente. Antes, hace una visita a un par de personajes de su pasado en un dojo de karate: Master Chang, quien le recuerda el kung-fu no es una herramienta para utilizarse en vendettas personales y la instructora de artes marciales solo para mujeres, Shannon (interpretada por la homónima Shannon Tweed, reina de la erótica softcore noventera).

Lex es representada por un agencia de modelos que maneja Mercedes (Sean Young. Si, la misma de Dune y Blade Runner). A través de la agencia es que ha logrado hacer la portada de prestigiosas revistas de moda (se nota como solo copiaron y pegaron caratulas que Janssen había hecho en la vida real. Muy meta) Además, es la imagen del lápiz labial más caliente del momento "Prison". Así es como entendemos que Lex ante todo es y será "prisionera" de su apariencia. De los medios, productos y los hombres.



Bajo instrucciones de Mercedes, la chica debe trabajar una pasarela que originalmente estaba asignada para Jae, quien por las obvias razones de su incapacidad no podrá caminar. Lex renuente acepta. Antes de que la noche caiga, hace una visita a la estación local de policía para preguntar si alguien está investigando el caso de su roomie. Se trata del bien parecido Teniente Walker, solo para asegurarle que en una ciudad invadida de crimen, recuperar su automóvil, así como dar con los asaltantes, se trata de una tarea casi imposible. Es mejor abandonar la esperanza.

Pareciera que nadie toma a Lex en serio, ni les interesa el bienestar de Jae y de paso la justicia. Por la mente de la chica pasa la pregunta: ¿Debería tomar el asunto en mis propias manos?. Su maquillista personal, un chubby gay guy que viste camisetas hawaianas se prepara para disfrazarla. La pasarela requiere rostros cubiertos completamente por inexpresivas blancas mascaras. Él comenta, entre susurro e inadvertida inspiración: No puedo creer que tengan a la mujer más bella del mundo y quieran cubrirle la cara. Muy conveniente.

La movie nos ha estado empujando a creer que Lex ha sido orillada por las circunstancias para convertirse en una vengadora callejera. Toma ventaja de su acceso ilimitado a vestimentas y accesorios para enfundarse en un bikini entre bondage S&M, entre negro y azul, con destellos de purpura. Un casco protector y gafas oscuras.



Esa misma noche golpea las calles haciendo su primer aparición al mundo, salvando a inocentes de garras criminales. Videocámaras la captan. Generación YouTube mis bolas, desde 1993 un clip found footage se vuelve viral en los noticieros. Basándose únicamente en el diseño trasero del bikini, con tirantes cruzados que forman una "equis", el anfitrión de Fox 5 News y el NY Post deciden bautizarla Lady X, la vigilante de ensueño.

Y convenientemente para el plot, Teniente Walker es el único en figurar que la misteriosa chica podría ser Lex (la escena de la estación fue el giveaway).

Noche tras noche, mediante un montaje noventero, descubrimos que Lex se pasea por los callejones de la ciudad para erradicarla de maleantes. Abandona a sus amigas Shannon y Jae, en el cumpleaños de esta última (ya recuperada del hospital, aun con el ojo parchado) para patearle el culo al dueño de un club que hace unas horas las estaba acosando. Model By Day no se preocupa en mostrar a los hombres con matices; o son homosexuales del mundo de la moda o assholes misóginos que solo se quieren aventajar de Lex, sus amigas o cualquier chica guapa que se deje.

Es intencional, está en el titulo de la obra. El modelaje es la representación más evidente del ser humano convertido en cosa, epitome de la idealización para ofertar productos. Por eso cuando la peli sugiere "Modelo de día" no necesariamente está proponiendo que el objeto de deseo deba convertirse en "superhéroe de noche". Está tratando de decir que la otra mitad del tiempo, las personas pueden, o deben, vivir su verdadera identidad. Así me queda claro que lo intelectualiza Lex: El abandono de la "prisión". El lipstick (el maquillaje, la imagen) es su celda.



En la primer escena que Lex es convocada a la estación para ser interrogada, después de haber adoptado su alter-ego de Lady X, es también la primera vez en la movie, que la mujer intimida a los hombres. En una secuencia digna de Basic Instinct, tanto el Teniente Walker como sus compañeros sudan la gota gorda. Concluyen que hay pruebas insuficientes para conectar a ambos personajes. Walker aún así, permanece tenaz e incrédulo. La mujer ha estado avergonzando a todo el cuerpo de policía.

El Teniente sigue a escondidas a Lex, tratando de corroborar sus sospechas. ¿Es ella en realidad Lady X? Mediante un montaje intencionalmente sospechoso, solo descubre que la chica se dirige a una sesión de fotos en lencería a la Victoria's Secret. Tal vez no era lo que buscaba, pero no se apresura en abandonar el recinto tampoco. Escondiéndose tras unas vigas de metal, espía con sigilo a las modelos en calzones.

Cuando termina el espectáculo, tanto Walker como Lex utilizan el moméntum para invitarse en un date. Un ingenioso bait-and switch, contra lo que probablemente estábamos anticipando, terminan en un stand de hot dogs, la cena menos romántica y glamourosa en la historia. Se trasladan al apartamento de la chica para un make-out session. En los noticieros anuncian que Lady X ha estado atacando de nuevo. La secuencia de erotismo gratuito y mal logrado, abre las puertas al tercer acto de la movie: El Teniente finalmente comprueba que Lex no es la vigilante nocturna y a la inversa, ella se intriga por saber quién es la impostora. Ambos aproximaran la situación desde diferentes ángulos pero con el mismo objetivo: Descubrir la identidad de la nueva Lady X.



¿Recuerdan al dueño del club que Lex atacó hace ya rato? Pues resulta que el cuate tenía un asistente filipino, Johnny Lee. Y resulta también que tanto el dueño como el asistente, estaban involucrados en un ring de tráfico de la mafia rusa. Utilizar a la copy-cat es parte de un complot para atraer a Lady X y que caiga directo a una trampa. Lo hace.

Digna de cualquier buddy cop film y la tradición del superhéroe, Johnny Lee tiene un cambio de corazón y decide aliarse con Lady X, no solo para destruir al círculo de crimen, sino para ayudarle a revelar la identidad secreta de la usurpadora. La heroína y su recién acoplado sidekick se escabullen desatando una balacera, imitando a un John Woo de 5 pesos, en medio de un bizarro restaurant de comida china.



El combate de los gangsters los lleva al techo de un edificio, escenario por excelencia del cine de acción. Y es ahí también donde el dúo de Señoritas X tienen su enfrentamiento final de karate. La original vence para desenmascarar al clon. Es Shannon. Su vieja amiga.

Lo que podría parecer simple coincidencia en el plot, es una pieza más para corroborar el statement sexista. Todo se resume en una sola línea de dialogo que recita Shannon, justo antes de arrojarse al precipicio. No tiene escapatoria, o se entrega a Lady X o a la policia. Ambas situaciones terminan en la "prisión" de la que pretenden liberarse. Lex pregunta: ¿Por qué haces esto?. Su amiga contesta: Tu me inspiraste. Todas las mujeres somos Lady X. Tenemos que serlo.

Y se lanza a su muerte.

Varias patrullas y oficiales, incluido el Teniente Walker, se encuentran al pie del edificio. Observan el cadáver de Shannon y aseguran a los medios que el final de Lady X ha llegado para bien, de una vez por todas.

Al día siguiente, en el departamento de Lex, Jae encuentra el disfraz pensando que se trata de una lograda replica para Halloween. Se lo pone. Lex sonríe. Shannon tenía razón, Jae es Lady X. Todas son Lady X. Tienen que serlo.

@brijandez
el kinofago

lunes, julio 27, 2015

El tiempo en que las movies dejaron de ser movies

Texto para inaugurar la nueva versión de un viejo blog: El Kinofago.

Starry Eyes (2014)

Es fácil ir al cinema y juzgar movies de ciencia ficción recientes como Jupiter Acending de los hermanos Wachowski o Chappie de Neill Blomkamp. Son películas extrañas y deformes, pero, tanto como se pueda ser en esta era: originales.

Nuestro cerebro está siendo hackeado poco a poco gracias a The Avengers o Star Wars o todas las sagas y secuelas y precuelas. Universos expandidos y prolongados de aquí al 2030. Series de televisión que se han spawneado de dichos universos y viceversa. El impacto de la continuidad serial de Game of Thrones, Walking Dead y demás mitologías que se extienden a través de años para ser contadas.

No estoy criticando al formato porque a mí me gusta y si continúan perpetuándolo será porque le gusta a muchas personas más. Es cool ser weird ahora y el entretenimiento que alguna vez fue marginal, ahora es suficientemente popular para quedarse en el mainstream. Si en 1996 le hubieras dicho a alguien que leías comics o Lord of the Rings, dos de cada tres personas te hubiesen dado un punch en la cara. Ya no más.

Hubo un tiempo donde la gente iba al cine a ver buenas historias entregadas en un solo episodio. La serie de James Bond (que ya venía de los libros) o incluso los westerns de Sergio Leone (su Dollar Trilogy) si bien eran parte de un universo expandido, se puede argumentar cada entrada se mantiene por sí sola. El entretenimiento no se concebía como esta cosa donde la gente tenía que consumir mucho de todo, quizá porque no había otras opciones anyway. Ibas a las pictures o te quedabas con tu televisión de cuatro canales.

Mad Max: Fury Road (2015)

Fue con el cine de horror, o culpa de George Lucas y Sylvester Stallone maybe que las secuelas se convirtieron en algo schlocky pero redituable. Es la fabrica de la que está tejido el capitalismo. Las movies dejaron de ser movies por que dueños de teatros y productores solo querían (quieren) meter nalgas a las salas. El negocio cambia, más importante aún o tal vez como consecuencia de, la cultura también.

Dependemos más hoy que nunca de la independencia. En las vueltas de tuerca que ofrece la vida, si lo pueden creer, el entretenimiento de bajo presupuesto alguna vez fue un concepto peyorativo. Salvo Mad Max: Fury Road, obra maestra parida del genio y el mercantilismo, volteamos a It Follows de David Robert Mitchell para maravillarnos sobre lo que se puede hacer con 2 (millones de, según Wikipedia) dólares.

Y es que el cine siempre ha conducido por una carretera extraña. De todas las artes continua siendo la más compleja, la que requiere docenas, a veces cientos, de manos y mentes para cumplir una visión particular. Gente técnica complaciendo a gente creativa. En el modelo de negocio de las moving pictures tiene más sentido que el control esté en manos del ejecutivo de saco y corbata que del artista torturado y gris. Y aquellas veces, cito de nuevo la gloriosa Mad Max, cuando ese artista tiene el control total sobre su artesanía, podremos amar o no el resultado, hablamos siempre de materia subjetiva, no se puede negar que al menos el producto es resultado 99% del artesano.

El productor Roger Corman, en su documental/homenaje del 2011 Corman’s World, vía una entrevista de stock footage, asegura que el artista debe ser capaz de expresarse con poco dinero. Le resulta obsceno que las películas cuesten millones de dólares y el empresario debería encontrar mejores maneras de invertir su dinero. Cuando el entrevistador le pregunta ¿Como en qué? Corman contesta, con una integridad que le corta la voz de la garganta: ese dinero se podría utilizar para reconstruir sectores vulnerables de la sociedad.

Estarán de acuerdo o no con Corman, pero en un mundo donde nos han convencido el dinero es la única solución a los problemas, el arte, en especial las imágenes en movimiento, podrían ayudar también.

It Follows (2015)

domingo, febrero 22, 2015

El mundo necesita Cincuenta Sombras de Grey

El único fracaso de Fifty Shades of Grey es que les da oportunidad a los intelectuales de veinte centavos (ni siquiera llegan a los 50) para creerse superior a los demás. Sexualmente.

Hay un merito, por muy brusco o tenue que sea, matices si se quiere (o, digamos, "sombras") en hacer una película mainstream (comercialmente al alcance de millones) que gire en torno a la sexualidad. A la exploración y la persecución de las fantasías. No como una historia con secuencias de sexo —eso lo hacen todas las películas— sino sexo con secuencias de historia. La opinión es ciertamente variable, y se puede argumentar este cine, literatura o cualquier avenida de ficción triunfa por que la mayoría de las personas, socialmente hablando, no se permite a si misma volver realidad sus deseos. No es de a gratis que las web porno prosperen. Su negocio está en la economía de la prohibición.

En su mayoría, la cultura valora una perpetua persecución de lo inalcanzable y la censura de la felicidad, o puesto de otro modo, la vida jamás recompensa a la desviación de los patrones, por más que se compruebe día con día que las historias de éxito usualmente las cuentan aquellos que pensaron "fuera de la caja". Para que The Wizard of Oz funcione, nos tiene que dar miedo considerar la posibilidad de que Dorothy se extravíe del camino amarillo.



Por otro lado, acusar a Fifty Shades de dócil o blanda significa estarse perdiendo el punto por completo, pues la movie prospera en lo que la mayoría de las relaciones de pareja no: la comunicación. Christian siempre es explícito con Anastasia en sus expectativas hacia ella y viceversa. En la película existe, literalmente, un contrato detallado de los intercambios que cada uno de sus participantes estará dispuesto a cumplir o ceder y uno podría atreverse a declarar que gran porcentaje de malentendidos que ocurren en la vida real surgen en torno a la ausencia de dichos contratos. Uno simplemente asume que el otro va a estar de acuerdo (o en contra) sin haber dejado claras las clausulas, poniendo al "amor" como solo negociador/intermediario/solucionador de problemas. Al final, en las relaciones que progresan al ultimate level a.k.a. matrimonio, ¿no termina siendo éste, en su manera más simplista y legal, una serie de firmas, prestamos y acuerdos? (Si duda, véase Gone Girl [Fincher, 2014] para más detalles).

La movie no es sobre perversiones, sado, bondage o todas las cosas superficiales que se le atribuyan. Esos son simplemente el dispositivo que los narradores utilizaron para contarla, así como pudo haber ocurrido en una nave espacial o un estadio de fútbol americano. El punto es dejar en claro y/o poner en común deseos, pensamientos y emociones. Siempre he considerado que el sexo es el instinto original, el sentido primitivo generador de vida y no entiendo cómo es que si no viene en el contexto de la comedia, la ciencia o la vergüenza, usualmente no es un tópico todavía más relevante en las discusiones.

Si ultimadamente Fifty Shades of Gray va a traer otras conversaciones importantes a la mesa, (o a la cama) ¿por qué habríamos de amordazarlas?

sábado, diciembre 20, 2014

Boyhood Birdman Tusk

Es esa época otra vez donde tus bloggers y vloggers favoritos empiezan a listar lo mejor del año solo para darte cuenta que no hemos visto ni la mitad. Zeus bendiga PirateBay (RIP) similares y re-spawns, screeners para consideración de la Academia y ripeos del famoso video on demand.

Más adelante les voy a hablar de Nightcrawler y Gone Girl (dos movies que sin duda se están disputando mi TOP 1) pero hoy quiero hablarles un poquito sobre eso que se conoce como "fondo y forma".

Boyhood de Richard Linklater, no sé si sorpresivamente o no (para mí la saga "Before..." basta para considerarlo un genio contemporáneo) ha estado colándose a gran parte de los listados. Y me parece importante porque creo es una movie a la que le cuelga mas el experimento. El cinema si es al final un experimento científico donde se pueden repetir formulas, para entregar resultados previamente conseguidos o bien posiblemente generar nuevos. Si a una cinta le pesa más la "forma" sobre el contenido es importante que la historia le dé su lugar, sobre todo en el tiempo y era donde uno asume que ya todo está tratado antes. Ver crecer a un chico casi en "tiempo real" por más de 10 años es sin duda un concepto emocionante.



En ese sentido, la pongo en el buró al ladito de Birdman de A.G. Iñarritu, una peli que nos adentra en la psicología del backstage teatral, narra la misma historia que ya nos han contado antes desde Mel Brooks con The Producers hasta Woody Allen en Bullets over Broadway, por dar unos ejemplos, y donde estamos de acuerdo no es el "fondo" sino la construcción audiovisual lo que ha conseguido gran porcentaje del reconocimiento. Las secuencias extendidas en una sola toma y el back and forward entre los actores.

Boyhood y Birdman son ejemplos de un cinema comercial (entiéndase "comercial" no necesariamente como blockbuster, sino como productos con al menos oferta en taquilla) cuya esencia se basa en la experimentación y que pueden ocupar lugares importantes en listados, posiblemente premiaciones y más importante, un spot asegurado en la historia del arte. Usemos de referencia las ganadoras del Oscar a mejor película en los últimos 20 años (por poner otro ejemplo, valga lo que valga) The Artist (Michel Hazanavicius) en 2011 es la única que considero comparte cualidades similares.

Entonces, ¿Por qué esta Tusk de Kevin Smith en el titulo? Simplemente para viajar hasta el otro lado del espectro. Es la idea del hombre-morsa uno de los mas ridículos jamás concebidos, se aplaude la valentía de ponerlo en pantalla pero puede uno argumentar que se trata de una película construida desde lo más básico (quienes conozcan el trabajo de Smith saben que casi casi coloca la cámara, que aparezcan los personajes a cuadro y dispara). La premisa psicotrónica se diluye mucho o poco, ustedes dirán, en un point-and-shoot promedio valiéndose únicamente de que el concepto nade solo. Es la roca que sabes tiene una pepita de oro escondida por algún lugar pero no encuentra su "forma."

domingo, septiembre 21, 2014

Cantinflas: El Lobo de Mexico Street

Posibles SPOILERS adelante, tanto se pueda spoilear una movie basada en hechos reales.

Cantinflas (Sebastián del Amo, 2014), la película, probablemente comete un solo error, pero no sé si sea tanto un error por encima de una decisión creativa: No profundizar en la mente y motivaciones de Mario Moreno como un ser humano.

Si tratase de un error es uno fácil de cometer ya que el humano esta largamente muerto (RIP 1993) y cualquier anécdota o historia que se cuente de él terminará siempre siendo una leyenda. Una declaración testimonial nunca será la verdad y, como decía el agente Fox Mulder, "la verdad está allá afuera".

Así que solo nos quedamos con el símbolo. Lo que Cantinflas representó para una época. Una comunidad. Un momento en la historia. El personaje que soñaba con ir de rags to riches y lo logró.

Hay un trend en la media moderna de empatizar con el hombre que aspira al imperio. Walter White y su imperio de meta. Jordan Belfort y su Wall Street alucinante. Si bien Moreno en la movie nunca externa su fantasía final, podemos deducir por sus múltiples esfuerzos, es un cuate con ambiciones. Boxeador, torero, comediante, all around showman. No estamos lidiando con alguien que pretende ser barrendero por siempre. Quiere más.

Cuando comienza a escalar su cima de éxito es inevitable pensar en las decisiones que toma uno cuando es joven e impulsivo. Contrae matrimonio con esta bella rubia rusa de ensueño que parece ser la pareja perfecta de un chavo idealista pero no está cortada para lidiar con la tijera del businessman ausente, coqueto y escandaloso. Ahí está el detalle.



La tradición novelera mexicana pretende hacer culpable a Moreno (y lo logra) pero ni él, ni su esposa son (tan) responsables de una relación decadente. Digamos que el hombre siempre tuvo un plan y ella no estaba en el trazo. Pero, a diferencia de los cuates que cité hace unos párrafos, Mario sabe corregir su camino, dignificando a la tradición nacional chafa del "me maltrata porque me quiere" metafórico.

Hay por ahí un Plot B (o A, depende por donde se le vea) de Mike Todd y los extranjeros que quieren producir La Vuelta al Mundo en 80 días (movie por la cual Cantinflas ganó el Golden Globe a mejor actor) pero no puedo profundizar en ello ya que eventualmente todo lo antes mencionado culmina en eso. Se que suena extraño. Por alguna misteriosa razón editorial la película está cortada entre pasado y presente, los 30's y 1955.

Quienes me conocen saben soy ignorante respecto al cine mexicano (les recomiendo a un camarada que tiene un background mucho más puntual sobre el tema) pero me resulta tan emocionante cuando salgo de ver movies como ésta, Tlátelolco: Verano del 68, Santos vs. La Tetona Mendoza, incluso el mismo Fantástico Mundo de Juan Orol (de Sebastián del Amo) y se hace poco a poco añicos esa niebla de negatividad que ha rodeado por años al cinema nacional. A veces a uno se le atrofia el cerebro cuando vamos a ver Transformers volumen 20,000 o reboots de Tortugas Ninja y se convierte importante, ya sea voluntario o simplemente condición cultural y/o económicamente circunstancial, un cinema mainstream que trata de hacer otra cosa.